Anacoreta
y sus libros
Martín Darío Avalos
ayni
-2026-
1ra edición. Se imprimen, cosen, prensan y arman en casa.
Junio, 2026.
Contacto con el autor: aynilibros@gmail.com y aynilibros.blogspot.com
Facebook: Martín Avalos
Tel: 3525 43 9875
Prefacio
Miré, tendría que empezar hablando de lo
que eran los discets de PC ¿Ah, los vió por fotos? Bueno, ahí conservaba varios
artículos, relatos y versos de mi autoría. Pude rescatar estas notas que hoy al
releer me causan gracias, timidez y estupor también. Vestigios de rencor y
dolor leo en ellas, qué quiere que le diga. ¿Por qué darles publicación a tales
expresiones? Quizás para que nunca olvide que igualmente he estado en esos
caminos y sea paciente cuando me tope con alguna persona que esté atravesando las
sendas del encono, que no son placenteras para nada y suelen resultar
insoportables. “Sólo el amor con su ciencia nos vuelve tan inocentes” nos
recuerda Violeta, pero déjeme decirle que las pataletas discursivas también son
muestra de falta de madurez, capricho y puchero.
Han pasado más de veinte años de estos textos y lo que conmueve es la
pasión autodidacta de conocer y leer lo que caiga en mano; y se nota por la
heterogeneidad de géneros abarcados.
Las presentes notas resultan valiosas únicamente para quien escribe y
pueden tener el interés de algún lector (si es que lo hubiere) para desojar y
alimentar algún fueguito campero. Ahí los dejo entonces calentando los hierros.
Otra vez: El diario
inédito del segundo viaje por América Latina (1953-1956) –Ernesto “Che” Guevara-.
Ed. Sudamericana, 2000.
En tremenda empresa me he metido si
pretendo escribir una nota de opinión sobre cada libro que he leído, o, leeré;
y nada menos que un libro del “Che” es el primero luego de tan ingenua
decisión. Y por qué digo ésto, pues porque me siento fascinado por el obrar que
ha tenido el comandante Guevara como tal; y porque no debe ser nada fácil
escribir sobre lo escrito por alguien como lo es el señor.
Son entonces mis impresiones las siguientes:
1)
Magnífico libro, si lo que se intenta es un
acercamiento a la vida de este personaje americano, que no deja de sorprender
con algunas anécdotas aquí expuestas (de las muchas que se habrán vivido).
2)
Sin lugar a dudas que el rosarino poseía un
verdadero espíritu aventurero, que lo llevó a trajinar por segunda vez un viaje
por Latinoamérica, en el que se contrapondrían las carencias ahí insatisfechas,
por encontrar en su andar lo que buscaba en materia de: realidades, paisajes,
personajes, monumentos, ruinas del vestigio aborigen pasado y presente de ese
momento (al igual que lo es de hoy), y culturas diversas, con privaciones en
cuanto a las necesidades básicas no satisfechas muchas veces,
3)
Refiriéndome a hospedajes, alimentación, baños,
etc, como lo relata en su diario. Es importante destacar que no podía, o en
todo caso no debía, ingerir cualquier alimento debido a su problema asmático,
tema que es para resaltar también, pues en varias oportunidades se veía
obligado a detener la marcha víctima de algún ataque. Temas, éstos, que no
impedían su decidida expedición.
4)
Salen (Ernesto y Calica) de Buenos Aires, y la
idea, para nuestro protagonista, ir a Venezuela donde le aguarda un puesto de
investigador. Es en el trayecto donde se afianza su incertidumbre de ser un
médico burgués, al tiempo que se sobrepotencia su espíritu justiciero con el
que jugara ya de chico, según amigos de la infancia. Es una delicia poder
observar, en la lectura, la transformación que se va produciendo en el joven de
tan sólo veinticinco años (edad que poseo en este momento, y en la que me encuentro,
ya ven, acá). Es como saber el final de la película, y al leer el libro,
entender el desarrollo. En un momento de la travesía, cuando empieza a
producirse, supongo, el crack aventurero con vistas a un mayor conocimiento
político-social del continente, cuando se plasma la separación con su compañero
de ruta y empieza, paresiérame, su más rica aventura. Luego, el conflicto de
Guatemala, México, Cuba, etc.
5)
Fragmentos que resalto y me dejan observar:
a) (a un “Che” de vacaciones)
“Nuevos
días para acoplar al diario. Llenos de vida interior y nada más. Colección de
fracasos de todo tipo e inalterables fabricadores de esperanzas. Decididamente,
soy de un fatalismo optimista”. (Pág. 39)
b) (a un “Che” psicólogo al principio, y
luego un poco novelista) “Marcos Tulio de la Roca: guatemalteco de 20 años, al
parecer hace versos, pero aquí no lo demuestra. Es serio y callado también,
pero tiene una sonrisa medio tristona que refleja un cerebro fatalista que
piensa”. (Pág. 60/61)
c)
(a un “Che” idealista)
“Hay
que descender siempre a lo pequeño para ver al enemigo”. (Pág. 127
correspondiente al Anexo incorporado al diario, que lleva por título: Un
vistazo a las márgenes del gigante de los ríos).
d)
( a un “Che” filósofo)
“A aquello que tanto le
temés se llega por dos caminos: el positivo de un convencimiento directo, o el
negativo a través de un desengaño de todo. Yo llegué por el segundo camino,
pero para convencerme inmediatamente de que hay que seguir por el primero”.
(Pág. 161, Anexo: Carta a la madre).
e)
( a un “Che” aventurero-buscador)
“Tenía preparado un
proyecto de vida con diez años de vagabundeo, años posteriores de estudio de
medicina, y después, si queda tiempo, internarme en la gran aventura de la
física”. (Pág. 168, Anexo: Carta a la madre).
6)
Ha variado mi opinión, un poco, sobre Ernesto
Guevara, pues cuán cierto es aquello de que es mejor escuchar el cuento por
boca del actor; ahora se lo ve más de carne y hueso, aunque igualmente grande.
Jueves 8-01-2004
Respiración Artificial. Ricardo
Piglia. Ed. Sudamericana, agosto 1990.
Nunca antes había leído algo de Piglia ni sobre él. He quedado muy a
gusto con este material y con la manera de relatarlo que tuvo el escritor. Debo
admitir que uno juzga a algo por un formato, presentación, o, en este caso,
título; y nada me había dicho o sugerido éste como para abocarme tiempo atrás a
su lectura, ya que pude haberlo hecho.
Son mis impresiones pues, las siguientes:
1) Agradable la historia, y más aún, los
planteos y debates que se dan a lo largo de las páginas y sus protagonistas.
2) Pareciérame una historia tan parcialmente
argentina como parcialmente argentina la forma de contarla (Hablo de
parcialidad porque el estado Nación incluye muchas naciones y muchas regiones).
Me imagino al escritor, el argentino que, con mucha cultura y trajín
cosmopolita, escribe con su alma de nostalgia y agrado por la vida del
interior; con el pueblerino que se lleva adentro, el de la paz y la existencia
sedentaria, pero dejando traslucir al otro, al de la gran ciudad. Al igual que
sus personajes, verdaderos personajes, sobre todo Tardewski y Marconi, mis
preferidos, que también han crecido en grandes ciudades, el escritor nos deja
ver a personalidades con currículo ciudadanos, viviendo hechos típicos de bar
en un contexto típico de pueblo o ciudad pequeña. En algún momento de la
lectura, sentí esa extraña sensación de agrado y paz que me invadió a lo largo
de la lectura de “Una sombra ya pronto serás” de Osvaldo Soriano.
3) Esa manera
de empezar donde simplemente se empieza, sin introducción tradicionalista y con
un poder de síntesis que me encanta, han hecho que el libro me atrape, sumado,
claro está, a la trama que comienza con ese enigmático personaje que es Marcelo
Maggi, y con ese intercambio epistolar entre el tal Marcelo éste y su sobrino,
el redactor de la historia.
Parte de este pasado que tenemos los
argentinos se hace presente debido al parentesco que existe entre estos
protagonistas y un tal Enrique Osorio, secretario, tal vez de Rosas, o de
Urquiza, quién sabe, (¿ficción lo de Osorio?, aún no lo sé). Es aquí importante
también la correspondencia que escribiera el supuesto secretario (o espía), y,
que, sumadas a las demás cartas escritas por desconocidos en la historia,
maneja el otro Ossorio: don Luciano, viejo inválido con “cierta paranoia” que
es una delicia. Esta parte de la entrevista entre don Luciano y Emilio Renzi me
parece uno de los pasajes mejor logrados de la trama, donde se hace presente
una variada serie de correspondencia que tratará de descifrar otro excelente
logro personajístico que es Arocena. Luego vendrá el viaje de Renzi a
Concordia, Entre Ríos, y las tertulias literarias y las pruebas del encuentro
entre Hitler y Kafka, y esa extraña conexión entre “Mi Lucha” del Adolfo y El
Discurso del Método de Descartes: Sorprendente.
4) Frases que
rescato:
“Cuando
ha bebido lo necesario, también él sueña con el gran hombre que estuvo a punto
de ser”. Dicho por Tardewski.
“Lo
que un hombre piensa de sí mismo no importa”. Tardewski.
“Cualquiera puede
corregir una página de Arlt, pero nadie puede escribirla”. Dicho por Marconi.
“Esa lucidez aberrante,
los hunde todavía más en el fracaso”. Tardewski.
“(...) qué línea de
continuidad se podía establecer (…) entre El Discurso del Método y Mi Lucha?
Los dos eran monólogos de un sujeto más o menos alucinado que se disponía a
negar toda verdad anterior y a probar de un modo a la vez imperativo e
inflexible, en qué lugar, desde qué posición se podía (y se debía) erigir un
sistema que fuera a la vez absolutamente coherente y filosóficamente
imbatible”. Tardewski.
“Mi Lucha es la razón
burguesa llevada a su límite más extremo y coherente”. Tardewski.
5)
Cada vez me decido más por las novelas
contemporáneas, y por las latinoamericanas.
Miércoles 15-01-2004
El Médico de Aldea. Honore de
Balzac. Ed. Sauri.
“Que
Balzac esto, que Balzac lo otro”, siempre he escuchado muy buenas críticas
sobre este escritor -“pilar” en la literatura del siglo XIX. Habíanme
recomendado su obra “La Piel de Zapa”, pero al no poder acceder a él y al
presentárseme la posibilidad de este libro, es que me introduzco en el tan
mentado mundo de Balzac.
Son
mis impresiones las que siguen:
1)Es propio de cierto estilo de la época, el
caer en tantas descripciones que me empalagan, y aún no he aprendido a
disfrutar en mi vida ansiosa. Sin embargo, fue tan de agrado la manera de
relatar las proezas del histórico militar Napoleón Bonaparte, en su afán de
expandir sus dominios como emperador. El personaje que describe tales proezas
no hace más que gustar y compartir el agrado que evidentemente siente el autor
del libro por el señor francés. Disfruté mucho también del relato de su vida
pasada que hace el doctor Benassi; muestra, en esas líneas don Honore, al
observador sagaz de la cultura francesa, título que se le atribuye hoy en día,
pero además, tiene ese gustito de tétrico y patético, de filósofo enojado, de
poeta maldito que tanto nos gusta a los descarriados. Resulta engorroso la
cantidad de veces que se lo nombra a Dios y a la religión católica; no sé si es
ironía del autor, alcahuetería, o declarada afinidad con la doctrina; no supe
discernir.
2) Poco
tengo que decir sobre el autor, poco pues desconozco su biografía; sin embargo
su lectura me ha infundido grandes pareceres prejuiciosos sobre la
idiosincrasia del francés; me abstengo de continuar debido al respeto del que
goza nuestro Honore, vió.
Delirio
que ha tenido todo buen ser humano, de puros sentimientos y actos altruistas,
el tener las posibilidades de mejorar el mundo, y para ello empezar por un
pequeño poblado; es ésta le obra del médico de campaña; en éste buen obrar
aparecerá el comandante Genestas o Bluteau, quién será receptor del pasado del
doctor y de su empresa mejoradora de la aldea en la que se auto-exilió.
4) Frases que rescato:
“A los
corazones heridos, sombra y silencio”, al comenzar.
“Es
verdad que la vida de campo mata muchas ideas, pero debilita el vicio y
desarrolla las virtudes. En efecto, cuanto menos hombres se encuentran
aglomerados en un punto, se produce en él menos delitos, crímenes y malos
sentimientos. La pureza del aire influye mucho en las inocencias de las
costumbres”. Del médico Benassi.
“Poca
cosa necesita un hombre que ha caído del pináculo de sus esperanzas. La vida de
los ociosos es la única que cuesta cara, hasta puede constituir un robo social
consumir sin producir nada”. Benassi.
“...un
árbol que languidece y muere por no haber sido plantado en una tierra que
contuviese los principios necesarios para su completo desarrollo”. “Mi dolor de
niño era el vago presentimiento de mis sufrimientos de hombre; una especie de
simpatía entre mi presente y un futuro que yo vislumbraba instintivamente en
esta vida vegetal”. Benassi. Sin palabras.
“...bajo
el estandarte de la oposición, la burguesía abatiera las clases sociales
superiores contra las que se estrella su vanidad, a ese triunfo seguiría un
combate sostenido por la burguesía
contra el pueblo...” Benassi sobre la
Revolución Francesa. Visionario.
“...cosa
que los sabios, que en definitiva son unos tontos,...”. Goguelat.
“...como
tiene por costumbre los del norte, deseosos siempre de conquistar el sur, como
he oído decir a varios generales...” Goguelat. Máxima irrefutable pareciera
ser.
“...las
virtudes de la pobreza: la paciencia, el ansia de saber y el amor al trabajo”
Benassi. Idealista-utópico.
“¿Acaso
no es un tonto el que no puede justificar la buena opinión que tiene de sí mismo?
Benassi.
“El
joven es como el soldado que avanza contra los cañones y retrocede ante los
fantasmas”. Benassi.
“Quien se desprecia no sabrá vivir solo”.
Benassi.
“Llevaba una vida dichosa en apariencia,
desgraciada en realidad”. Benassi.
“Pero ¿dónde hallar corazones de latidos
perfectamente isócronos...?” Benassi.
“Tal
vez, la felicidad perfecta es un monstruo que no perpetuaría nuestra especie”.
Benassi.
“Por eso
sólo el filósofo o el poeta conocen la profundidad de esta definición del amor,
vulgarizada ya: un egoísmo a dúo”.
Benassi.
“...así
pues, seréis siempre el ídolo de mi soledad”. Benassi al referirse a una amada.
“...pero
la misantropía, una especie de vanidad escondida bajo una piel de erizo, no es
una virtud católica. El corazón de un misántropo no sangra, se contrae...”.
Benassi. ¡Nietzsche, mirá qué definición sobre el corazón de un superhombre!.
“Entré en una celda para medir en ella mi
nada”. Benassi.
“Cuando el tiempo es bueno hasta el menor ruido
tiene cierta alegría; pero si el tiempo está nublado la naturaleza no es que
esté silenciosa, es que está muda”. Balzac.
5) Uno va conociendo y, con ello, va valorando
y eligiendo; ojalá me encuentre cerca de una biblioteca.
Jueves 29-01-2004
Setenta veces siete. Dalmiro
Sáenz. Ed. Emecé, 1957.
Lo
vi una vez en televisión a nuestro escritor, y fue tan de mi agrado que anoté
su nombre y me propuse leer algo de su obra; en mis estrechas posibilidades
literarias (lo mencioné más arriba), me fue algo tardío llegar a sus escritos y
han pasado ¡Diantres! unos siete años, que los viví setenta veces a algunos de
ellos, vaya científica coincidencia.
Son
pues, éstas mis opiniones:
1) Me llamó la atención, al hojear el
libro, empezando por la tapa y la contratapa, la mención que hace el autor
sobre la existencia de Dios en sus páginas, o al menos, la intención de su
presencia. ¡Cómo me pude haber equivocado tan fiero aquella vez! pensé; no
conforme con aquello leí el prólogo; sospeché entonces que se podía tratar de
una fina ironía, la mención del “supremo”, y me introduje en la lectura de su
primer cuento. No conforme aún con lo de Dios, pero muy a gusto con los
relatos, continué con el segundo cuento. ¡Y Dios dónde está!, y me perdí en el
tercero, y luego el cuarto, y en un par de horas concluí con el libro quedando
maravillado. De más está decir que al señor de lo eterno no lo encontré.
2) Sobre el autor: una deliciosa mente torcida
que no lo está tanto, a mi sano juicio. ¿Por qué tanto tema marginal?, ¿Por qué
tanta violación en sus historias? Quién sabe; o al menos no lo sabes esto que
soy.
La
manera de relatar, tocando lo absurdo; la forma en la que forma parte de sus
relatos, sin ser la estrella y llegando inclusive al ridículo; el alma, en
síntesis, de cada uno de sus cuentos, me han deleitado de sobremanera.
3) Cuento número uno: Jhon Kirk: dentro de un
género policial, incluyendo el suspenso (característica que está presente a lo
largo de todo el libro), hace enternecer un poco al comienzo; no sé por qué me
acordé de Forest Gump y su negro amigo de Alabama con el que querían ponerse un
barco pesquero. Luego el toque de terror.
Cuento dos: El Prostíbulo: triste historia al comienzo, historia argentina;
dulcísima historia (valga la anáfora) al final.
Cuento tres: Sur Viejo: ¿Será que son todas así las mujeres, o sólo las
que tuvo el viejo Dalmiro? Historia dura como la vida de sus personajes, aunque
con gracia debo admitir.
Cuento cuatro: Hilario Sosa, con todo: ¿Es que estás defendiendo al
violador, Dalmir, o simplemente tratando de entender su proceder? ¡Ojo Sáenz!
Quinto: Hombre: Tierno. Medio tristón.
Sexto: Propiedad: Conmovedor al principio, medio tristón luego, gracioso
después, final real.
Séptimo: Yo, ustedes y yo: una delicia de principio a fin; la ridiculez
del personaje fue tan de mi identificación que lo nominaría como lo mejor del
volumen. ..............
Octavo:
El Mártir: ídem cuento número cuatro. Lindo de todos modos, por algo digo de tu
mentecita torcida.
Noveno: Los nueve minutos de Claudia: ingenioso, no se me hubiera
ocurrido, aunque supongo no existió el efecto que se buscó al escribir el
cuento. Tal vez sí en algún blandito/a.
Décimo: El Juez: supongo que no lo entendí.
4)
Frases que rescato:
“La
alegría no es más que falta de tristeza”. John Kirk, pero es tuya Dalmir.
“Porque nada une más a dos personas que el dolor o la envidia
compartida”. Yo, ustedes y yo.
“...esa mezcla de mutua autoestima que es el amor”. Ídem.
“...con su gran frente pesada dividida en dos por la eterna arruga
aquella que llevaba consigo, como si el sólo hecho de subsistir representara
para él un esfuerzo superior”. El Mártir.
“...gente mediocre que necesita la justificación de un Dios para obrar
decentemente”: Bellísimo. El Mártir.
5) Espero no pasen siete años más para leerlo
nuevamente a Sáenz; en cuanto al eterno, no sé si le conviene que lo encuentre.
Jueves 29-01-2004
Letras de Tango (Selección 1897-1981). José Gobello. Centro Editor de Cultura Argentina S.A. 1999.
Hace
algunos años, talvez siete u ocho, tuve en mis manos este libro y la
oportunidad de hojearlo; pasó mucho tiempo hasta que lo encontré a la venta y,
de manera automática, lo compré. Uno se acerca a un libro, lo mira del derecho
y del revés, le echa un vistazo al tiempo que lo manosea y ultraja con la mayor
ansiedad y respeto; a veces las víctimas de estos arranques de apetito cultural
son muchos y, es ahí, cuando puede existir el lugar a la duda de lo que leí o
la confusión. Dicha confusión se produjo entre nuestro libro actual y El Tango de Horacio Salas, leído en el
año ´99. No afectó la mentada confusión para que no disfrutase esta obra de
gran importancia para quien quiera adquirir una idea sobre el tango canción y
sus cambios (que llamaría, personalmente, evolución).
Son
mis opiniones las que muestro a continuación, pues:
1) Lo recomiendo por lo antes expuesto y
porque resulta interesante la selección e inspira confianza. Al leer el
prólogo, el autor contribuye a que ésto suceda; excelente esas notas
preliminares. Invaden ganas de conocer más detalles.
2) Comienza el libro con las letras de los
primeros tangos canción que se tengan registro, es Justicia Criolla la pionera para dar un salto en el tiempo y llegar
a 1903 con El Porteñito, como segunda
letra que se tenga memoria, según nuestro buen Pepe: Folklore hermano, eso es
folklore. Una profesora en literatura que tuve en mis épocas de secundaria
(Camandone su nombre), explicó la diferencia entre poesía gaucha y gauchesca,
pues esto es folklore puro, hermano; con letras que muestran un pensamiento
bien popular. Luego vendría Pascual Contursi, para deleite de las almas
sufridas, y daría otro giro más al tango, el primero, dentro del tango canción:
Mi Noche Triste, ¡qué descripción
preciosa del abandono! Más tarde Discépolo con su “escepticismo”, a boca de los
optimistas, para nuevo deleite de las almas sufridas: Cambalache, ¡qué nueva descripción preciosa del abandono! Y Cátulo
Castillo y Homero Expósito y Horacio Ferrer, entre otros. Leí en Sábato una vez
(por esto de la confusión no recuerdo en dónde, pero creo que en Sobre héroes y tumbas), y decía que
vivía en el país más triste del mundo, y sino cómo se explica el tango: La última curda.
4)
Frases que rescato:
“Al
taura siempre premia la suerte, que es mujer”.
Bailarín Compadrito, Letra y
música: Miguel Eusebio Bucino, año
1929. ¿Leyó Ecce Homo?
“Vengo a ahogar en unas copas a mi vida sin amor”. Esta Noche, letra Lito Bayardo, música Carlos Marcucci, año
1937.
“Mi
vida toda fue un engaño”. Gricel,
letra José Ma. Contursi, música Mariano Mores, año 1942.
“La
herida es una herida absurda”. La última
curda, letra Cátulo Castillo, música Aníbal Troilo, año 1956.
“Y
yo seré como un grillo muerto al pie de tu rosal”. La última. Letra Julio Camilloni, música Antonio Blanco, año 1957.
“Yo
simplemente te agradezco las poesías / que la escuela de tus noches / le
ensañaron a mis días”. Café “La Humedad”,
Cacho Castaña (Humberto Vicente Castagna), año 1974.
5) Es una pena no poder transcribir todo lo que
quisiera: Cambalache, Balada para un
loco, Chiquilín de Bachín en sus totalidades. La última curda: el mejor homenaje que se le haya echo al alcohol.
Lunes 2-02-2004
El Banquete o Del Amor. Platón.
El
presente es el segundo libro de Platón que me llega a mis manos, con motivo de
un préstamo de algunos apuntes, que mi Amiga Jimena, ex estudiante de
filosofía, me acerca. Esta vez me condiciona más que las anteriores el escribir
estas notas, supongo por la abismal lejanía, que de seguro existirá en materia
intelectual, entre estas y dicho diálogo; desde ya les ruego a mis inexistentes
lectores paciencia y misericordia en las posteriores críticas que se me hagan.
Saluda atentamente M. A.
Mis
pseudo filosóficas opiniones:
1)Recomiendo ampliamente dicho material, sobre
todo a los jóvenes, quienes pueden encontrar ahí un verdadero referente de
conducta, sin necesidad de recurrir a morales religiosas. ¡Cómo nadie me había
recomendado estas lecturas antes, en mis años de extravíos y en los otros!
¡Insensatos!
2) El amor que sin duda siente Platón por
Sócrates es, para mi gusto, exagerado y envidiable. ¿Puede el amor ser
exagerado?
3) El Banquete es una reunión de destacados de
la época, donde se invita por Erixímaco a rendir culto, o encomio como figura
en el texto leído, por cada uno de los comensales, al amor. No resumiré, ni
sintetizaré, lo dicho por cada uno, sólo haré mención de los que más me
impresionaron, y el qué de dicha impresión:
-Fedro: cierto es que una vergüenza es mayor si
la presencia tu ser más querido, “cuanto más querido es el ser, mayor es la
vergüenza cometida” reza mi nueva máxima de inspiración extrínseca, como talvez
lo sean todas las inspiraciones. Y cuán cierto también es aquello que la
valentía se sobrepotencia hasta límites inimaginables cuando se trata de
defender al ser amado.
-Pausanias: Me encanta, aunque no crea que sea
tan así, eso de que nada es feo ni bello, sino el modo de realizarlo hace que
algo tenga esas cualidades. La distinción del Amor vulgar y celestial que hace
me convence a darle cada vez menos importancia al envase y ocuparme con mayor
ahínco del espíritu de las cosas, y más aún, de las personas. Ha sido mi
preferido este alabador a pesar de sus inclinaciones a la pederastía a la que
hace mención una nota al pie de página.
-Erixímaco: La distinción que realiza al hablar
de la manera de amar que tendrá una persona según este sana o enfermo su
cuerpo; “El grado de amor será según sea el grado de salud o enfermedad del
amante”, de mi autoría también, (sic).
-Aristófanes: curiosa coincidencia entre La
torre de Babel del antiguo testamento, y su versión griega de hechos similares;
lo de los (o las) andróginos (as) es conmovedor y hasta convincente; se refiere
que en el pasado los seres eran andróginos, unas bolas en las que cohabitaban
los dos sexos, y que Zeus para quitarles fuerza en su construcción de la
mentada torre, los dividió. Es desde ahí que cada mitad busca a la otra, es lo
que dice en una síntesis arriesgada y atolondrada. De ahí que busque siempre cada uno a su propia contraseña, dice
Aristófanes. Ellos son dos por error que
la noche corrige, dice Galeano.
-Agatón:
seguramente lo del poeta debía ser de máxima admiración, pero se contraponía
con lo de Fedro que resultaba más coherente a mi persona. Resalta demasiado lo
estético.
-Sócrates: Es tan digno lo que dice de las
actitudes indignas de procreación como fórmula de pseudo éxito para los
mediocres de mente estrecha y excesivo amor propio, al menos es mi lectura de
sus palabras, o las de Diotima, o las de Platón. En cuanto a la procreación de
los que son fecundos según el alma, he encontrado consuelo y comprensión.
-Alcibíades: borracho de aparición tardía en el
banquete, recurso platónico para endiosar a Sócrates, estoy seguro de ello.
4) Frases que rescato:
“Siempre hablas mal de ti mismo y de los demás...”. de un amigo a
Apolodoro.
“Bueno sería, Agatón, que el saber fuera de tal índole que, sólo con
ponernos mutuamente en contacto, se derramara de lo más lleno a lo más vacío de
nosotros...”. Sócrates.
“Sus
pies en verdad son delicados, pues no los aproxima al suelo, sino que sobre
cabezas de hombres camina”. De Homero, La Iliada.
“¿No
te has dado cuenta de que existe algo intermedio entre la sabiduría y la
ignorancia?(…)El tener una recta opinión sin poder dar razón de ella.”.
Diotima.
“-Un
gran genio, Sócrates, pues todo lo que es genio, está entre lo divino y lo
mortal.
-¿Y qué poder tiene?
-Interpreta y transmite a los dioses las cosas humanas y a los hombres
las cosas divinas...”. Diálogo entre Diotima y Sócrates.
“...pasa toda su vida ironizando y jugando con los hombres...”.
Alcibíades sobre Sócrates.
5) No sólo recomiendo este libro, sino que,
sumado a Apología de Sócrates, me he decidido a leer asiduamente los diálogos
platónicos. Y considerando las lecturas que he hecho de Sófocles, visitaré y
disertaré con varios (los que más pueda) griegos.
Domingo 8-02-2004
El muchacho que no sabía llegar al fondo de las cosas. Daniel Salzano. Textos / barrados, 2003.
¡Esto sí que es un placer!
No
me tiembla la pera cuando se trata de hablar de Salzano / señoras y señores //
Con
motivo de un aniversario más de vida, me han regalado el presente libro / estoy
chocho //
Son
mis impresiones las que siguen, dos puntos.
1) Las ediciones de los libros de Salzano, alias “El
muchacho que no sabía llegar al fondo de
las cosas”, alias “Amador”, alias “El alma que canta”, etcétera,
son de un porte de lujo; diría que la nostalgia del “muchacho...”
empieza viéndose reflejada, desde el vamos,
por el encuadernado. De más está decir que recomiendo el libro y todos
los del escritor, por lo siguiente, dos puntos.
2) Salzano es un tipo dueño indiscutido de una
forma de escribir única, con su sistema de barras / de un lado y del otro /
simulando versos / Es el príncipe de una nueva superestructura gramatical, de
un nuevo nivel retórico del abandono, ¡Todos se olvidaron de la niñez, menos
él! / Salzano es el dueño de las crónicas cordobesas, que tan bien cronican
Córdoba / “Amador” es el eterno niño
grande que todos queremos ser y ya no podemos, además de ser al que prefieren
las chicas / “El muchacho...” anda herido por la ciudad, gritando mil
abandonos, y sólo te dan ganas de adoptarlo / Salzano es el huérfano mayor de
la docta / Cuando Danielito cumplió los 21 años se quiso morir / Ninguna ley me
ampara ahora, dijo / Este loco es el mejor terapeuta que conozco, pichón / Sus
crónicas son relatos de islas de fantasías / A veces me pregunto: ¿cómo puede
ser que en esa cabecita se (alma)cenen tantos recuerdos? ¿cómo puede ser que en
esa almita quepan tantas penas? / Leerlo es como ver el mundo con ojos buenos,
a pesar de todo(s) / Cuando sea grande, quiero ser como una crónica de Salzano
//
3) El presente, es una selección de lo escrito
por el autor en el diario La Voz Del Interior. Son textos de fácil asimilación
para un alma sensible, con un vocabulario de lo más accesible, con sólo dos
palabras, que en mi ignorancia, desconocía. ¿A quién se le ocurre poner en un
renglón, cualquiera sea, arracimarse y numismática?; de todos modos, en medio
de no sé cuántas palabras, eso no es nada; no las conté porque esa empresa
salzanesca se la dejo al maestro, por conservar todas esas cosas que, un canalla
como yo, ya perdió.
El
presente, decía, es un viaje al pasado. Un viaje al presente de las cosas viejas. Un viaje a la
cabeza de uno de los tipos más tristes que (no) conozco; y para qué conocerlo,
si con leerlo basta para hacerse, uno, menos refunfuñón //
4)
Las frases que rescato:
¿Cómo
rescatar frases, cuando todo es un todo totalizando el todo? Sin embargo: “todo
lo que puedo decirles / señoras y señores / es que el amor brilla en alguna
parte de esta pieza / y no se puede morir.”
De Nocturno.
“Bueno / nena / voy a preguntártelo una vez más / ¿seguirás
necesitándome cuando tenga sesenta y cuatro años? De Sixty Four
5) Las personas con alma sensible, viven
tratando de justificar su dolor, sin darse cuenta que ya está justificado, por
el sólo hecho de ser sensibles, punto final //
Martes 24-02-2004
Veinte
poemas de amor y una canción desesperada.
Otra
opinión que no me resulta fácil de trabajar:
1)
La historia que encierra el libro es tan común, como decepciones amorosas
existen en el mundo; el mérito en Neruda no reside en haberlas padecido, sino,
en poder expresarlas como todos quisiéramos haberlo hecho, y hacerlo, desde
luego. Comienzan, los poemas, siendo de una cautividad envidiable del presente
del que goza el personaje, junto a su amada; por qué digo personaje, pues
porque es así como he encarado la relectura del presente volumen, sin negar que
las sensaciones de seguro son autobiográficas, como corresponde a todo poeta.
¿Acaso no es por eso que se ha formado el mismo?
2)
¿Qué puedo decir del poeta más de lo que ya he arriesgado decir? Se le envidia
la sensibilidad con la que expresa el deseo y el dolor. ¿Quién no parafraseó a
Neruda, una noche de estrella, junto a una dama? La describe de tal manera a su
amada, que uno no puede más que imaginárselas así a todas ellas, y hasta se
figura de que son piadosas y santas. El poder de la oratoria. Neruda sin lugar
a dudas era un gran orador. ¡Caramba!
3) Al principio “posee” a la dama, luego no la
“posee” más, y por último se despide del infierno que se (él) ha creado
alrededor de su vida. Tal es la historia que me figuro, estimulado por el
prólogo de Dionisio Morales.
4) Rescatar unas palabras de las dichas por el
autor en tan estupendas frases logradas, no es tarea que convenza, pues uno
siente el remordimiento de no haber sido justo; sin embargo, si me he
arriesgado a seguir hasta aquí, continuaré, fiel a mi principio de terquedad.
“...¡Ah,
los vasos del pecho! (...) ¡Ah, las rosas del pubis!”. Del poema 1: exquisito
erotismo, refinadísima sensualidad, envidiable visión.
“Sólo guardas tinieblas, hembra distante y mía, / de tu mirada emerge a
veces la costa del espanto”. Del poema 7:
“Soy el desesperado, la palabra sin ecos, / el que lo perdió todo, y
todo lo tuvo”. Del poema 8: ¡Basta Pablo!, ¡Basta de describirme así!
“¿Por qué se me vendrá todo el amor de golpe / cuando me siento triste,
y te siento lejana?” Debilidad. Compasión. “Siempre, siempre te alejas en las
tardes hacia / donde el crepúsculo corre borrando estatuas”. Bellísimos
cuadros: el de ella yendo, y el de él quedando. Ambos son del poema 10.
“Cuánto te habrá dolido acostumbrarte a mí,... / a mi alma sola y
salvaje, a mi nombre que todos ahuyentan”. ¡¿Es que acaso su dolor se reencarnó
en mí?! Del poema 14.
“... cómo te sienten mía mis sueños
solitarios”. Del poema 16. Talvez la mejor síntesis para encontrar la causa del
dolor provocado por un empecinado amor.
“Es
tan corto el amor, y es tan largo el olvido”. Esto ya es una máxima.
“Porque en noches como ésta, la tuve entre mis brazos, / mi alma no se
contenta con haberla perdido”. Ambas dos últimas pertenecientes a La Canción
Desesperada: El capricho del que hablaba hace un rato más arriba.
5) Sin
lugar a dudas, Pablo Neruda es un referente a tener siempre presente, como a
todo chileno que luchó y lucha.
Miércoles 11-03-2004
Correo Sur. Antoine De Saint-Exupéry. Editorial y Librería Goncourt 1967.
En
este ir y venir por mi ciclotímica existencia, he pasado, más de una vez, por
los más diversos estados anímicos; es por eso que conozco en el que me hallo
estos días, y sé de sobremanera que intentar comunicar algo es una empresa
infructífera, pues sólo cometo errores ingentes y todo lo que diga es tomado a
mal. Así y todo intentaré una opinión sobre la primer novela que escribiera
nuestro Principito.
Son
mis impresiones las que siguen:
1) ¿Conocemos a alguien más creíble que al Principito? Porque es evidente que Don
Antoine es el niño de oro que conquistó en el mundo a malvados y víctimas. Es
evidente también que en Correo Sur el escritor plasma su imagen en un mundo
sordo.
2) Sobre Saint-Exupéry supongo que se puede
hablar largo y tendido, pero no seré quien lo haga. Creo que el autor es de una
soledad apenante, y esa imagen me persigue a través de toda la lectura; en
realidad es algo que creí desde la lectura de El Principito. Tranquilamente me
arriesgo a decir que: Correo Sur, como (tal vez) toda primer novela, es bien
autobiográfica. Es de una delicia cautivante las instantáneas que nos relata,
los cuadros que nos ilustra, las comparaciones con las que nos enseña, las pinturas
con las que nos embellece la historia y la vida. Su poder de síntesis es
exquisito (¿enseñanza del telégrafo tal ves?). Me impresiono que Antoine, por
momentos, deja de escribir su propuesta historia y se confiesa, comunica y
sufre en sus páginas. ¡Quién pudiera consolarte Principito!
3) Es la historia de amor de un piloto de
correos. El amor no correspondido en la solitaria vida de un aviador transportador
de correos. Una buena excusa para contar una olvidada realidad.
En
toda la novela se cita a un solo pensador y se lo nombra dos veces; es para
nosotros un honor transcribir su nombre: Nietzsche.
Y
vale destacar, ya que nos hallamos en el tema, que en el capítulo XI de la
segunda parte, Santiago Bernis, nuestro personaje, entra en una iglesia en el
momento del sermón, el cual transcribe. Es de destacar la conclusión final de
nuestro aviador (¿Bernis o Exupéry?): “¡Qué desesperación! ¿Dónde está el acto
de fe? No he oído un acto de fe, sino un grito completamente desesperado.”
Y con esto nos introducimos en la sección
frases.
4)
Frases:
a)
“¡Qué mundo bien ordenado desde los 3000 metros!”
b)
“¿en qué hombre creías haberte convertido y por qué aquel deseo de confrontarlo
con el fantasma de un chiquillo tierno?”
c)
“...cómo ya no nos bastaba, para ser felices, con podar las rosas por la
tarde...”
d)
“...como la única verdad reside, tal vez, en la paz de los libros...”
e)
“Volvía ayer a la campaña, después de poner orden en su fracaso...”
f)
“Todos eran prisioneros de sí mismos, limitados por un freno oscuro, y no como
él, un fugitivo, un niño pobre, un mago”.
g)“...sentíamos
en ti una presencia humana que deseábamos poner al descubierto. Una ternura, un
desamparo que deseábamos hacer visibles”.
h)
“Sin fe. Un ejército sin fe. Un ejército sin fe no puede conquistar”.
i)
“Cuando uno se abandona no sufre, aun cuando uno se abandona a la tristeza, ya
no sufre”.
j)
“Pero llegarían. Seguían una cuesta. Siempre la imagen de la cuesta”.
¿Metáfora? Triste metáfora.
k)
“Mujeres con las que nos cruzamos una sola vez en la vida, la oportunidad
única”.
Es
eso lo que me mata de Exupéry, destacar lo que nadie destaca y todo el mundo
siente.
l) “¡Oh mujer después del amor desmantelada
y descoronada del deseo del hombre, arrojada entre las estrellas frías! Los
paisajes del corazón cambian tan velozmente”. Buena.
ll)
“Huir, ahí está lo importante”. ¡Basta,
basta, no me reflejes más, por favor!
m)
“Mis noches son menos que treguas...”. Ídem. ¡Ídem!
n) “Mi
vida es estrecha como un drama. Aquí, cuánto espacio, cuánto aire entre cada
movimiento, entre cada pensamiento...” Esto es lo que digo: la novela tiene
tintes evidentemente autobiográficos, sino ¿cómo se explica tremenda
observación?
ñ) “No
tengo necesidad de coraje alguno”. ¡Qué ternura!
o) “Mi
verano cálido, corto, melancólico y bienaventurado”. De Nietzsche que nuestro
Antonio rescata.
p) “Un
niño perdido llena el desierto”.
q) “Ni
siquiera sé muy bien de qué he tenido necesidad, era un hambre ligera...”
¿Serán mis necesidades un hambre ligera?
5) ¿Es que hace falta agregar algo más? Es un
placer codearse con los pensamientos de estas gentes. Hace bien.
Jueves
8-04-2004
Cortando las rutas del petróleo
–Memorias
Piqueteras- Sistematización de la experiencia de la lucha de la Unión de
Trabajadores Desocupados de General Mosconi. Cuaderno de educación popular.
UPMPM.
La
lectura del presente me sumerge en una crisis de ideales difíciles de explicar
elocuentemente en líneas escritas. En una crisis sobre las maneras de luchas.
¡Bien por los que luchan por sus verdades! ¡Bien por los que resisten a
un modelo que creen injusto! ¡Bravo por todos aquellos/as a los que la
adversidad no los tumba sino que hasta los fija aún más en sus lugares!:
Excelencia de ser lo que se quiere.
Martín. Sábado 10 dic/05
Bestias en un hotel de paso. Jorge Boccanera. Narvaja Editor 2001.
José
Saramago en la contratapa se manda unos elogios enormes, pero yo aún sigo
bruto.
Entiendo los versos de un Discépolo, de un
Cátulo Castillo, de un Pascual Contursi.
Entiendo los sencillos textos
En versos,
Que imitan la poesía
Expresando alegría,
O herrumbre ruina.
-
Soy el cuerpo
recostado
Y desnudo al sol
El desnudo transpirado
Piel gozada al sol
Soy un cuerpo penetrado
Por rayos de sol
Y tu lengua, lengua rayo
Es mi salvación.
-
Cuando tienes
el fuego adentro
De nada sirve el verso que te quieran dar
Nada, escombro, trueno, rayo, fuego
Palabras vacías que se escriben al azar.
- Sólo encuentro pobreza
pedaleando mi tierra.
Miércoles 14 dic/05
Algunas anotaciones:
Sobre Publicaciones ayni: ayni
es un término Quechua que aprendí en un curso en el ICA (Instituto de Culturas
Aborígenes) y que significa “Reciprocidad” La reciprocidad sería el principio
básico para el equilibrio en la vida; si contamino la tierra rompo el
equilibrio y nos espera la escasez, enfermedad y dolor.
Si en cambio cuido a la naturaleza mantendré un ambiente sano. Lo mismo sucede
con las relaciones humanas. Me sentí tan identificado con este concepto que lo
adopté para definir lo que interpreto es mi filosofía de vida.
Publicaciones
ayni es el método más práctico que hallé para continuar con mis necesidades
comunicativas.
Sobre Martín Darío Avalos: lector
apasionado y escritor en búsqueda de la palabra justa que hallé en Dios. De
oficio Maestro de primaria, nací en Cba capital en el barrio obrero Ampliación
Palmar y vivo actualmente en Barrio Martín Fierro, Villa Ani Mí, La Granja,
Córdoba, Argentina.
Publicaciones ayni del mismo autor:
1- Y Punto… (relatos, 2006)
2- Panacea (Prosa y verso, 2007)
3- Fanzines ayni (del Vol.1 al Vol.42- años 2008/2010)
4- Mi Principito (Nouvelle, 2009)
5- El Instante que Llega -Poesía
2013- (Poesía, 2014)
6- La Mora -Cuaderno del sufrimiento- (Poesía, 2015)
7-Coplas a La Granja. (2016)
8-Lula- Fuga y Misterio- (Relato Infantil, 2018)
9-Chupay por el Tiú Mayú (relatos, 2020)
10-Llamándome al Silencio -de tus manos- Poesía 2014. (2020)
11- El hombrecito del puente -homenaje
al Poeta Cordobés Jorge Vocos Lescano-(ensayo y creación literaria, 2020)
12- El chifla´o -en 50 sonetitos-
(verso, 2020)
13- El libro azul -breves consideraciones- (opinión, 2021)
14- Imasi Maria Sima -un acercamiento a la
adivinanza quichua- (opinión y creación literaria, 2021)
15- Cantos a la Gloria (verso, 2023)
16- Curucuchita -Cuaderno de poesía para los más chicos que son en
realidad los más grandes- (2023)
17- Caricias de
Irupè -Cuaderno de ternura- Poesía
2020- (2024)
18- El pozo de agua (prosa
y verso para los más chicos, 2024)
19-La Consolidación
del Canto -Homenaje al Poeta Cordobés Aldo Parfeniuk- (Ensayo, 2024)
20- Tiempo de espera -Poesía 2023- (2025)
21- Guido, Illia,
Onganía y el Che Guevara -en la memoria de Mi Viejo- (entrevista, 2025)
22- Pluma -acercamiento
a la candidez- (Relatos 2025)
23- Miguitas para
gorriones -Cuaderno de canciones- (2025)
25-
Por prepotencia de trabajo -Dialogando con Roberto Arlt a la distancia-
(Verso, 2025)
26-
Cina cina -cuaderno del crecimiento- Poesía 2015 (2025)
27- Colón y Gral Paz
-La sangre de los caídos es rebelión- (Bitácora 2010) (Poesía, 2026)
28- Suncho huaico -Poesía 2025- (2026)
29- Susurro… (ante el grito) (Prosa, 2026)
Participaciones:
-Brote… Fragmento desde la Sangre
(Antología Poética a 34 años de la última dictadura cívico-militar argentina.
Ed. Aullido 2010, Cba)
-Poesía por Mariano Ferreyra (Antología Poética. Ed. Babel 2013,
Cba)
-Buscador II (Antología poética- ilustrada corredor Sierras Chicas.
Ed. Llanto de Mudo, 2014)
-LibrosSonEros (edición librosonera para la XV Feria de ediciones
independientes de Córdoba. Antología 2014)
-Pretendo Poesía (Antología de
oyentes del programa radial Qué pretende
Ud de mí, 2016)
-Publicaciones en DiarioSierras, Revista Cultural
Siete Artes, Diario Momarandu, El Corredor Mediterráneo, Diario Noticias E-53,
El Diario de Carlos Paz.
-en radio: bloque ayni de poesía en radio Curva
fm y Musikando por radio nova y pixi.
-Llevó adelante el Ciclo
Voces en La Plaza de
artesanos en La Granja en 2024.
-Versos en la antología poética de La Tríada 2024
y Verano de Quo Vadis 2024.
-La
Casa del Libro, creación el 22 de marzo de
2025. Lugar de Encuentro y Poesía, donde se vuela sin fundamentos.
En el 2025 editorial
ayni libros comienza a publicar a autores:
-La Quirca, Aldo
Parfeniuk. (Poesía). Reedición del original publicado por primera vez en 1976.
-Ausencias (Primera
parte). Poemario de Marianela Ramírez, 2025.
-En mayo de 2026 se
publica el primer número de la revista de literatura Tiú Mayú (según
agudos cordobeses).
FIN
De
Anacoreta
y
sus libros
Se imprime, cose y encuaderna en casa a medida que
sale. Barrio Martín Fierro, Villa Ani Mí, La Granja, Córdoba, Argentina
ayni son momentos de Paz.
Compartir es comunión. Comunión es vida. Comparta la información del libro si lo desea
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