El deudor -un intento de reparación para con la querida Poeta Raquel Rodriguez-
Raquel Rodriguez, la de ese exquisito y complejo libro Historia de Lecturas (1). Raquel
Rodriguez, con la que del brazo marchamos reclamando justicia 24 de marzos,
estudiantazos, estatales, jubilados. Raquel Rodriguez, la que me invitó a
sentarme a su lado; con la que nos miramos, fluímos y nunca nos despedimos.
Raquel Rodriguez, la que acá está apuntándome dulcemente no abandonarme al
silencio de dejar la Palabra. Raquel, la amiga.
Hoy 24 de agosto,
Día del Lector en la Argentina, intento desde ese lugar recordar a un ser, que
como tantos, vivió sobreviviendo como parte del Pueblo trabajador. Docente a la
hora de encarar la vida hacia afuera, Poeta al instante de concentrarse hacia
adentro. La imagino a Raquel Poeta en su
tarea de enseñanza, y Maestra en sus versos.
En el año 2010
creo me mostró su libro manuscrito de poemas. Dos años después tuve el
privilegio de presentarlo a un grupo de personas en la localidad serrana de Río
Ceballos. En el ejemplar que me obsequiara, en su dedicatoria, leo y transcribo
con cariño hacia esa Dulce Palabra que es Raquel:
Escribir un poema es
arrojar una piedrita al agua de un estanque.
Los círculos
concéntricos que ha engendrado son los dobles que un lector enamorado
manifiesta. Entre esos lectores estás vos que das la vuelta y te volvés poeta
porque ya lo eras.
Un beso inmenso
Raquel Rodriguez.
Río Ceballos – La Quebrada – Plaza de
los Mimbres. 11/10/13
Foto de la
dedicatoria de Raquel Rodriguez en el libro de la autora
Historia de
Lecturas.
En oportunidad de
dicha presentación leía unas palabras que había podido escribir al terminar la
lectura de dicho libro. Hoy las comparto nuevamente y con la simpleza de saber
que esa “piedrita” -la voz de Raquel- aún
sigue haciendo ondas en el estanque de la existencia porque sencillamente la
vida es inagotable.
"Historia de
Lecturas, de Raquel Rodríguez comienza a ser la historia de lecturas de Martín
Avalos.
-"¡Personalistas!" gritarán, pero me es imposible
no establecer un diálogo con los versos (al leerlos), con Raquel (al leerla) y
con mi propia historia de lecturas y de vida. "Qué culiau", "vé
vó", "e lo qui ai", trajeron imágenes de la cuadra y la infancia
de zapatillas grandes y rotas. "Barrio Clínica Juventud" me pedaleó
diapositivas de mi búsqueda andariega en el rodado del asfalto caliente de la
siesta en la ciudad. "Santucho", "Trelew", "EGP y el
ERP" ni hablar de mi ostracismo habitacional preparando el Ejército de
Espíritus para salir nuevamente a batallar.
La presentación
que hiciere el Poeta Leandro Calle de "Historia de Lecturas" el
pasado 8 de mayo en la ciudad de Córdoba aporta el elemento del
"Laberinto". "Necesitamos -dice Calle- de un hilo de Ariadna
para este laberinto". Tendrá sus motivos, claro, pero más que metáfora lo
mío fue una sensación. Veamos:
Laberinto:
estrechos pasajes que desorientan y donde transitar uno te puede llevar a
ningún lado o a otro por el cual ya caminaste y por el que desembocaste en este
una y otra vez. Además de soledad y, por qué no, abandono también. Claro, no
necesariamente este es el paradigma de laberinto; para otros será desafío, pero
para este otrora vagar-mundo esa es la impresión, o el recuerdo de las eternas
siestas al garete.
Ahora bien,
presentarte el libro mencionando al "mentado laberinto" me introduce
a la lectura con resquemor de soslayar la vaca cuando tuito la leche caliente.
Pero al ir andando y desandando los versos descubrí que alguien tomaba mi mano
y me llevaba a recorrer su propio jardín.
Así, con Raquel,
fuimos degustando revoluciones, luchadores y pueblos oprimidos que se rebelan. Un
montón de hijas e hijos que crecen desobedientes se prendían de mis pantalones
cantando victorias de azos y azos: Cordobazo, Argentinazo y grité el próximo
Marianazo.
Raquel, con su
dulzura, desentrañaba la urdimbre mostrando que sólo quedan "grietas"
y "fisuras", "conciencia de opresión" y "luchas".
Y en ese
"viaje al centro" de la "unidad y el equilibrio con el
todo" -ayni y Pachamama- otra vez vi que la vida fluye, fluye, y que para continuar la magia (Hegel)
y superación, "todo lo que existe merece perecer".
"Historia de
lecturas· es, entonces, uno de los productos de la clase (productora) y
contribución a la re-creación.
Raquel Rodríguez,
gracias.
La Granja 28/07/12
Martín Avalos
Nota:
1- 1- Historia
de Lecturas, Raquel Rodriguez, Alción
Editora, Córdoba 2012.