sábado, 25 de julio de 2026

 


Los ríos de Lucio Carnicer

-un cordobés nacido en Santa Fé-

 

     Lucio Carnicer, escritor y conductor radial nacido en la localidad de Romang, provincia de Santa Fe en el año 1963 es un investigador de las sonoridades musicales de estas tierras cordobesas donde confluyen arroyitos y vientos, sierras y pampa, y nos convierte la ubicación geográfica en el centro de la escena, en el “corazón de mi país”. Córdoba terminal de canales, nos faltan puertos para cuando se habiliten las navegabilidades en nuestros ríos y Ansenuza sea un gran encuentro. Carnicer es parte de estas “confluidades” y más cordobés que muchos. Hablamos del cordobesismo con gen de universal, un cordobesismo internacionalista. Desde su río San Javier a nuestro Suquía L.C. lleva y trae palabras sobre música, bandas, recitales. Nos participa de las novedades de hoy y de lo que fue; así su libro Daniel Giraudo (del que podemos ser pariente por parte de abuela materna) un mandinga errante, trae no tan sólo vida y obra del músico cordobés sino también sobre su época en sus primeros pasos y de otros actores.  

     Carnicer es un hombre de ríos (música) llevar y conversa con esas corrientes. Ojo que no hablamos del tipo de El viejo y el mar (1) sino más bien de Rosinha, mi canoa (2)Se hizo oído de la letra de Daniel Giraudo en Tamboor (Pueblo amarrillo) donde canta: “Siempre que me pidieron agua / yo les conté la historia del río”.

     Invitarlos a leer el libro y a escuchar las músicas tratadas es un todo que sube desde este charquito que añora unirse al arroyo de nuestra cultura.

 

 

1) El viejo y el mar, libro de Ernest Hemingway.

2) Rosinha ,mi canoa, libro de José Mauro de Vasconcelos

viernes, 3 de julio de 2026

 


Padentrano en las casas

 

     Hablar sobre Azor Grimaut me resultará muy difícil por la sencillez que pretendo abordar su libro póstumo Infancia, piquillín y mistol 1910-1920.

     Para comenzar diremos que el título ya es robado; otra vez el Maestro Aldo Parfeniuk aparece ante mis pensamientos alertando posibles tonteras en mi escrito y siendo severo en sus recomendaciones que pacientemente vierte sobre mis dedos al teclear el tablero. Pajuerano es el título con que Azor Grimaut titula unos versos en su libro Ancuas, poemas de Córdoba. Nuestro Maestro Parfeniuk en su libro de ensayos breves Las Voces Interiores desarrolla la idea que nosotros, “los del interior”, desde una mirada centrista de los porteños, no somos pajueranos según su mirada sino padentranos, en todo, caso según nuestra óptica y en las casas es como referencia nuestro autor Grimaut al conjunto de una cocina y dos o tres ranchos según la cantidad de familiares que los habitaban. ¡Qué tiempos donde se vivía con los abuelos, tíos y primos! Hemos cambiado todo ese menjunje de risotadas y convivencia por la soledad del individualismo sin Dios. Pero hoy metiéndonos pa´ dentro en nuestra intimidad provinciana es que leemos a Grimaut, y a tantísimos más, con la serenidad forzada en medio de tanta autovía y vehículos aerodinámicos o americanamente trompudos. ¿Qué nos estamos repitiendo? ¿No se repiten ellos acaso con su constante sonrisa cola o su brommm brommm dueños del mundo? Déjennos expresarnos mientras podemos y volvamos a A.G.

     Desde esta tozuda óptica de añoranza de cierto ritmo de vida pausada es que debe leérselo también a nuestro ilustrador con la palabra. Con total libertad y tiempo Él va relatando sus trajines de niño de seis años por el montecito que rodea su casa. Parecen las memorias de un abuelo con todo el tiempo del mundo para recordar. Nos retrotrae a Juan Filloy en sus Merorias de Esto Fui, donde, dicho sea de paso, el escritor de los tres siglos dice a propósito de A.G:

“Azor Grimaut, en las páginas de La Voz del Interior ha escrito páginas tan copiosas de información, tan onda de ternura retrospectiva que me siento inhibido. Y lo único que puedo hacer es rociar sus remembranzas con lágrimas de ternura de mi niñez”.

     En tiempos de neologismos (¿no fueron así todas las épocas? ¿no? ¿maso?), y en tiempos de fuerte impacto visual y auditivo, a las palabras de Juan Filloy replicaremos con un: ¡Fa…!

     Así, con la ternura de ambos, vamos andando junto al pequeño que junta uvitas silvestres y es un abundante conocedor de flora y fauna nativa:

“Este camino estaba bordeado de palo amarillo, pasionaria, espinillos, talas, moradillos, guayacanes, poleos, talillas, algarrobos, quebrachos flojos, cocos, tuscas, carteritas y otras numerosas especies de nuestra flora autóctona, pero en su mayoría arbustos, debido a que el hacha ya había hecho de las suyas con los árboles”.

Similar sucede en el barrio Martín Fierro desde donde escribo estas líneas aquí en Villa Ani Mí, La Granja. Aquí no ha sido tanto el hacha como los incendios según me comentan los vecinos de mayor antigüedad en la zona. Es difícil ver árboles nativos de gran porte, pinos, sí, fresnos, también, pero difícil ver un sombra de toro adulto, por ejemplo.

     De flores dirá que junto a sus hermanas y dos vecinitas juntaban:

“(…) formábamos grandes ramos con pasionarias o granadilla, como también se las denominaba, laocontes, clavelones silvestres, malvaviscos, tasis, margaritas rojas, alguna que otra flor del aire -escasas ya por aquel entonces- verdolagas rojas, alabas -que había en abundancia- palo amarillo, varas de San José, silvestres, muy fragantes, lágrimas de la virgen, cebollitas de tallo corto que crecen casi pegadas al suelo y tienen el pedúnculo como blanqueado a la cal”.

     La cita extensa no tiene otro fin que nombrar a las especies que seguramente no son cotidianas en muchas personas, pero que aún se pueden encontrar en las sierras, en la ciudad o en la llanura, porque si alguien tiene Memoria esa es la Madre-Tierra.

Fauna

     Porque si sobre flora abundan los sustantivos en una memoria que parece inagotable, otro tanto sucede con la fauna, sobre todo, son los eternos libadores (polinizadores) de flores, las aves. Ahí desandando especies al tiempo que nos “desazna” a los lectores. Por sus recuerdos tiernos de las excursiones pasan pijuíes, urracas, perdices, curucuchas, calandrias, chingolos, tortolitas, cacholotes…

 

Mas vegetales

La lista de vegetales mencionados en la cita de más arriba no claudican en ella, sino que se extiende por todas las páginas en cada nueva excursión del pequeño Azor; así aparecen en distintos párrafos: castor, cepa-caballo, suspiros, Santa María, verdolaga, poleo, pichanas, rosetas, amores secos, moradillo, poleo, piquitos de gallo…

 

Fauna 2

Abejas, moscardones, perecita, rundunes, chelco, hormigas, caballos, vacas, toros, chanchos, ovejas y entre tantos perros los suyos: Bonito y Pensamiento.

 

Saberes varios

     El niño junto a sus hermanas y vecinas, en sus travesías por el monte comían piquillín. Asegura que los frutos son de variados colores: amarrillos, negros, siendo este último el más dulce, máxime se después de las lluvias se lo deja “amelcochar” (tornar de color rubio).

 

Cucos y castigos

     Toda tranquilidad y dicha se acaba cuando aparecen las reprimendas, castigos y amenazas terribles sobre, en este caso, el “Sombrerudo” un enano siestero que se llevaba a los niños. Pero no será el único el don Sombrerudo que busca niños a la siesta, también figura con estos hábitos una iguana de cabeza roja que por la zona de la Chacra de la Merced salé en ese horario para lo mismo mientras gusta “guastar” (desbastar) plantas de piquillín.   

     Otro asunto digno de “castigo” era la distracción en las pequeñitas escuelas armadas en casas de familia; allí la distracción en mirar por la ventana la calle era digna de la puesta del bonete en la cabeza o un collar de marlo. La familia al enterarse de estas amonestaciones recrudecía la pena haciendo arrodillar, a veces hasta sobre granos de maíz, a los párvulos distractores con piedras en las manos aumentando el martirio, si bajaba los brazos podía ser apercibido con un azote. Tomá vos!

 

Remedios

     Abordando el bagaje de saberes de este muchachito de barrio deja testimonio sobre sus conocimientos aprendidos en torno a la medicina casera; así entonces reseña que doña Petrona le hace comprender que la grasa de iguana sirve para dolores de reuma mientras los anillos de la cola se utilizan para curar el “aire” dolencia negada por muchos médicos, pero que los que la sufren manifiestan.

     Contra las tormentas eléctricas era protección el invocar: “San Jerónimo bendito, Santa Bárbara, doncella, líbrame del rayo y la centella…” acompañado con una cruz de cenizas en el patio clavando un hacha en el centro evitando el uso de ropa blanca.  

         Contra el “pático” enfermedad que mancha el paladar como de un sarro blanco la receta es la que sigue (según pudo ver el pequeño Azor): se saca una garrapata de un perro, se la revienta y se mezcla su sangre con la saliva y se unta la encía del bebé (sic); se repite la operación ¡dos veces más! Al perro no solo se le extrae las garrapatas (hasta ahí feliz el can) sino que con colmillos del cuadrúpedo se hace un collar que irá al cuello del infante para que la criatura tenga dientes sin problemas ni dificultades de vientre. ¡Pichu, pichu, pichu…!

     Del pichu también el estiércol se usa como laxante. Y para dolores reumáticos la grasa de león o puma es recomendada altamente.

 

 

“Progreso” y Suquía

     Refiere que cuando el  llamado progreso aún no había avanzado sobre el monte aniquilándolo y el río Suquía, nuestro vena vital decimos desde acá, no era el inodoro de la ciudad y del San Roque muerto. Tiempos que él pudo apreciar y nosotros no; sin embargo tenemos la misión y la suerte de poder ser quienes lo reconstruyan, lo vivifiquen. Hoy el Suquía, nuestro Suquía este muerto desde su comienzo hasta su final en la laguna de Ansenuza.

 

El moscardón: apariciones y alucinaciones

     Por allá llegando a la mitad del libro aparece ante nuestros ojos lectores el relato del niño y experiencia con un sexto sentido, o sentido extra si se prefiere. Narra que

“Miraba justamente la tarea de un moscardón enorme, de cuerpo negro tornasolado, que libaba en las rojas flores del granado, pasaba luego a las lilas y volvía a meterse en un agujero hecho en uno de los horcones que sostenían la techumbre de la galería”

     Así se entretiene mirándolo, incluso piensa en matar al bicho, manifiesta, cuando recuerda a su tío previniéndolo de cuidar la natura en sus mínimos detalles. Narrando de esta manera cuando llega a la “alucinación” de ver al tío fallecido. Nos llama la atención que previo a la aparición él se entretenía viendo a la gran mosca. Esta imagen del moscardón asociado a la muerte nos llevó a la zamba de Vitu Barraza “El moscardón azul” donde dicho bichito entra en un baile y resulta una anunciación, la del duelo mortal que se desatará a posteriori. Dice la zamba:

Vuela el moscardón

verdoso rayo ululante,

gira pesado va formando espirales

anónima la muerte

anda rondando por el aire,

¿a quién buscará

en su danza salamanquera?

 

Gira la muerte

en su ritual hasta marcharse,

el vino tiñe,

la siesta mira expectante

Todo es silencio se mete

en el monte en los tunales

y se va sembrando

en las mentes interrogantes.

 

¿Por quién vendrá con su danza

salamanquera, a quién cegará de luz?

en este viaje?

de velámenes atrapantes,

el moscardón azul

¿a quién vendrá a buscar en esta primavera?

el moscardón azul

¿a quién vendrá a buscar?

El moscardón azul

 

Miradas y celos confunden

a dos mozos en el baile

se disputan ellos, la belleza

y el amor de una warmi (1)

 

Se arma un entrevero

el súpay un alma quiere llevarse

y la muerte horrenda

baila, ríe y gira por el aire

 

Al son de una zamba

de chacareras y cantares

zapateos, giros, tocan

el alma de los danzantes

Al súpay upallero (2)

le gusta sembrar pendencia

y ha introducido un facón fatal

1) Warmi: mujer

2) Supay Upallero: diablo que pega calladamente de atrás a traición, cobardemente.

     Quisimos aprovechar la parte para mostrar otra, la zamba que tratáramos en una nota La Resistencia de Llájtay Riman -un recorrido por el libro de Vitu Barraza- y poder compartirla aquí ya que la relación nos lo permitía, aunque no quisiéramos ser reiterativos.

     Quizás son los ojos de los niños ellos que aprecien (y transmiten) esas manifestaciones; como dice el poema de Blanca Irurzun, lo mejor de mi tierra son los ojos de los niños.

  

De desprecios y modas

     Llama la atención este fenómeno de las modas, las atracciones y metejones: ayer moda los vinilos luego despreciados y aurita de nuevo en las disquerías. De lo popular a objeto de culto. Pero nuestro pequeño menciona a las hoy cotizadas “lagañas de perro” vistoso arbolito que luce en los jardines y que la villa Carlos Paz cita como ciudad oriunda de la especie. En pos del naciente verdadero cordobesismo aplaudimos la ocurrencia mientras que, desde este lado del Pan de Azúcar también gozamos de la bonita vista del mentado vegetal que en los tiempos del minúsculo Azor no era apreciado. 

     Ojalá siempre sean moda la solidaridad criolla manifestada en la gauchada, la yerra, la minga, la cosecha; hoy por hoy en las rifas a beneficio o en el simple vendedor ambulante.

 

Religiosidad

     Los aspectos religiosos de las personas causan toda mi atención y respeto; sobre los intereses institucionales en ese marco tomo distancia. Diremos que causó novedad el relato que al terminar de cenar en la campaña del norte cordobés distante de la localidad de Jesús María a unas cinco leguas se rezó con devoción. Sabía del culto de bendecir la mesa al comienzo, pero en este caso fue al finalizar. Tomo nota de las variantes sobre este suelo de fervorosa Fe.

Final

     Espero que hayan disfrutado de estas líneas y sientan deseos de leer de primera mano a nuestro estimado Azor Grimaut, gran escritor cordobés.

jueves, 11 de junio de 2026

 

ayni vol. 80

-Una hojita nomá-

 

En esta entrega

Ancua*

de Azor Grimaut

 


ayni  es una publicación dirigida

por Martín Darío Avalos

desde Barrio Martín Fierro,

 Villa Ani-Mí,

La Granja, Córdoba, Argentina.

 

Junio de 2026

 

 

Pajuerano

 

Puche q´está fier´uesto!

El alma de las casas

s´ihá metido p´dentro.

Las piésa a la cáye,

los balcones de fiérro,

el pórlan y el cemento,

han chusquido los cerco.

Ya no quedan “suspiros”,

lilas ni madreselvas,

ni ranchos con flequío,

ni “yuca”, ni tunale

n´iun árbol d´espinio.

 

Pucha q´está fier´uesto!

Como gringo me siento,

en este barrio mío!

Casi despiau, tranqueio.

Por las cáye d´iafalto.

Me cansan las vederas!

No véio´ un conocido

Pa cambiar un saludo!

Ningún boliche amigo,

pa saboriar un vino,

que me saque d´iadentro

la tierra del camino.

 

Pucha q´está fier´uesto!

Pa qué m´ihabré venido

A saboriá tristesa?

Acá, la gringa Luisa,

Tenía su boliche;

Más allá, misá Carmen,

La q´ihasia las rifas.

Al frente, el negro Góyo,

cuando no trabajaba,

iba patando el “bicho”,

s´iá tomar unas cañas,

l´uninvitaba don Chicho.

 

Pucha q´está fier´uesto!

No véio más que gringo

con boliche´s diagora.

N´iolor a carn´iasada

se toma por la cáye!

Un hombre de corneta

pasa vendiendo chúrro.

Que ya n´uhabrá empanada,

ni tortas´amaría,

ni biscocho delgado,

ni semita, ni rosca?

Todo si´habrá´cabado?

 

Pucha q´está fier´uesto!

N´iuna guitarra y óido

  N´uí visto ningún lóro,

Ni´un solo piruchito.

Níuna tirada al monte.

Ni siquiéra una taba!

Este ya n´ués el barrio

del recuerdo lejano!

 

Toditu´está dáu güelta!

Me siento pajuerano.

 

 

*Extraído del libro Ancua Poemas de Córdoba, Editorial Selva II edición, Cba 1959




Para imprimir elija la opción folleto de ambos lados y obtendrá una hojita nomá…

 

El PDF puede solicitarlo sin costo al

3525 439875

lunes, 8 de junio de 2026

 




octubre 2008

Todo comenzó cuando nos preguntaron cómo hacer para ir a una escuela rural, a qué escuela se podía ir, qué escuelas conocíamos, etc. Inmediatamente surgió la idea de armar un grupo de visitas educativas a escuelas rurales. Bombos y platillos nos prometieron, pero “naninga”; nos tuvimos que tomar el colectivo en la terminal (Luciana y Martín) y nos fuimos a La Sierrita, dpto Pocho, Pcia de Cba.

 

(Primer correo)

     Graciela: muy buenos días en mi caso. Soy Martín Avalos hijo de Cristina Giordano de la escuela Emilio Sánchez de Cba. Tu dire me la facilitó Alejandra Leniz con quien ahora somos compañeros pues este año realizo una suplencia en mis pagos. Gran experiencia ser profeta en su tierra.

     Además de saludarte, y a tu familia, me pongo en contacto con vos, pues con algunas personas queremos formar un grupo de visitas a escuelas rurales, con el objetivo de compartir; compartir juegos, mates, lecturas, y lo que cada grupo tenga para ofrecer.

     La propuesta me la ofreció un estudiante del profesorado de Ed. Física de una universidad privada, y que entre sus alumnos, él no duda, se podrá obtener algunos medios económicos para sustentar viajes, etc.

     Mi intención es saber si vos no podés proporcionar algún dato de alguna escuela, teléfono; o bien ser el puente de contacto con algún colegio.

     Nuestra meta es armar un viaje, aunque sea en colectivo, para conocer la zona y pobladores.

     Pusimos una fecha estimativa para el próximo 27 y 28 de sep.

     A la espera de una respuesta quedo.

     Saludos pedagógicos te envío. Martín.

 

(Segundo correo)

Hermosas fotografías que invitan a continuar caminando proyectos utópicos. Gracias por tanta acogida necesaria. Si te parece espero el llamado en la casa de mis padres entre las 19:00  y 20:00hs del martes. El tel es 0351 496… Gracias.

 

 

Vol 1

ayni

(Reciprocidad)

    

(Tercer correo)

     Graciela: muchísimas gracias por el mensaje y, aunque tarde, igualmente las felicidades para vos en este y todos los 11 de septiembre.

     Necesitaríamos saber específicamente la ruta y localidad de la escuela que visitaremos. (Si fueras tan amable de repetirme el trayecto)

     Con Veatriz (¿?) acordamos que sería el 10, 11 y 12 de octubre. Luego me doy cuenta que es fin de semana largo, ojalá que esta chica no haya tenido planes con su familia; lo último que quisiéramos es ocasionar inconvenientes.

     Cuando comenté entre algunos lo del viaje no faltó quien se anotara para futuras ocaciones. A la idea se sumó Luisa Loto, la seño de tecnología de la Emilio. Ella feliz y agradecidísima.

     Suerte Graciela, y esperamos las indicaciones de la ruta.

     Besos…

PD: Dice Mariela Maretto (quien ahora es legalmente mi cuñada pues me casé con Luciana hace 15 días) que le consigas un trabajito para ella y su marido allá por los túneles. También me pidió que te transmitiera muchos cariños y que te extraña no sabés cómo.

     Hasta la próxima.

 

(Cuarto correo)

     Graciela: te escribí un mensaje hace un tiempito y no sé si te llegó. Espero andes bien con tu dificultad de salud que me comentaste la otra vez. Lo del viaje camina con sus tropiezos. El muchacho Matías interesado en viajar se dio a la fuga; nosotros no achicamos esperanzas y averiguamos en la terminal días y horas de colectivo. El viernes 10 a las 8:00hs sale uno de la empresa Sarmiento que va por Los Gigantes y en ese micro nos embarcaríamos si consigo que me den el día; lo que es probable debido al marco del pedido y a la colecta de libros que de manera espontanea surgió en la Emilio. La Vuelta sería el domingo a las 14:45 hs con la misma empresa.

Espero tu mensaje.

Besos y suerte.

Martín.

 

No hubo quintos correos que den seguridad pero los contactos con la elemental Veatriz nos proporcionaron la certeza de estar realizando lo correcto. Viernes 10 de octubre a las 5:45 am ya nos poníamos en pie para ir a la espera del colectivo. El viaje por Los Gigantes es indescriptible; hay que ir y verlo, sentirlo, olerlo, palparlo, besarlo. Cachito, el chofer, serpenteaba con el micro la pequeña cordillera cordobesa sirviéndonos de guía turístico y asestando algunos datos valiosos sobre el mentado paisaje. ¡Cachito campeón de Traslassierras!

     En Tala Cañada (pueblito de unas 200 personas según nos han dicho) desendimos en lo del Ruso (jefe comunal parece ser) y un chofer nos llevó en un coche hasta La Sierrita distante a unos escasos 8 km.

 

El auto frenó y en el cartel se leyó

Antonio

Beruti

Tímidamente nos recibieron

*LOURDES

*TAMARA

*ORIANA

*GASTÓN

*LUISITO

*HUGITO

*AGUSTÍN

*LUCAS

*MATIAS

*FRANC0

*LUCIANO            (Los alumnos)

Faltaron: *SOFÍA, *CELESTE, *DARÍO Y  *¿NICOLÁS?

AAACHÍS!! (estaban con gripe)

 

También VEATRIS (la maestra) y SOLEDAD (docente de apoyo), doña YOLITA en la cocina, CAMILA y LORENA.

 

     Al tiempo que Veatris nos mostraba la escuela, una docena de par de
ojitos atentos nos miraban siguiendo cada gesto, cada movimiento nuestro.
SONRISAS CÓMPLICES QUE DAN ¡LA BIENVENIDA! 

Nos sonreían

Les sonreíamos

ayni

(Reciprocidad en quechua)

Almuerzo = para COLMO de los COLMOS… ¡Somos vegetarianos!

Ellos, mayor asombro

 

Sobremesa: = bajo el sauce…

¡QUÉ LINDO!

¡ KAAACHADITA!   

Los niños se retiran




Mates con doña DEOLINDA Y ESTELA en la escuela.

X la NOCHE tempranito A LA CAMA!!!

 

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SÁBADO

Pan 
casero con los niños. Buscada de leña y encendido del

                                                     barro.


Lectura de un relato toba 

pintadas con témpera y HUIPALA



Vemos los libros donados mientras comemos PAN m m m … QUÉ RICO!!! Todos quieren más.

 

     Almorzamos CALZONIS con masa casera, y por un momento fuimos vegetarianos. Je, je. (incluyendo la flia de la seño que nos visitó)

    

     A la tarde futbol y caminata a la PIEDRA BLANCA (parte del cuarzo que va quedando ante el robo minero y turistas cómplices)

 

     De regreso, arreglamos volver el 12 de dic.

 

GRACIAS

LA SIERRITA

 

CONTINUARÁ…