sábado, 26 de septiembre de 2020

 




Axiomas del conscripto -una breve sobre Vil & Vil de Juan Filloy (1)-

Por Martín Avalos

 

     Es audaz esta actitud de intentar unas líneas sobre uno de los escritores y poetas más ilustrado de nuestras letras cordobesas. . Además ahora todo el mundo está capacitado para abordar cualquier tema; dijo en una entrevista (2), y no puedo dejar de sentirme justamente señalado. Juan Filloy acobarda a muchos esbozando una oración que ¡obliga la consulta del diccionario en tres momentos distintos! Al respecto nos cuenta Mempo Gardinelli en el prólogo de la reedición de La Potra (3) que El Castellano adquirió en Filloy una precisión absoluta y puede afirmarse que ningún otro escritor lo utilizó como él, que se jactaba de conocer, y usar, los más de 70.000 vocablos de nuestra lengua. El Sr. es un erudito prolífico que escribió de esta manera excelsa más de cincuenta libros. Un metódico bendecido con el acomodamiento justo del Universo, nos diría una lectura de su Carta Natal. Creo que fue un pícaro memorioso datista  que llegó a abogado y juez sin dejar nunca su pasión por el lenguaje y la escritura.

 

Vida

     Juan Filloy nació en barrio Gral Paz, un caserío -en ese momento- retirado del centro de la ciudad (cruzando el río) que tenía por allá a finales de 1800 cuando veía la luz de este mundo el pequeño Juan, más de campo y pobreza y nada de negocios culinarios y altos edificios como en la actualidad. La Plaza Alberdi y la Biblioteca Vélez Sarsfield, ya estaban.

     Nace el 1 de agosto de 1894. Hijo de campesino español y curandera francesa. Estudia abogacía en Cba. y participa de La Reforma Universitaria de 1918 y de la fundación del Club Atlética Talleres, por ejemplo. Se va a vivir al interior de la provincia, a la Ciudad de Río Cuarto donde se desempeña como juez. Se casa, tiene dos hijos. Su anhelo es vivir tres siglos y lo consigue cumpliendo ciento seis años en el dos mil. En ese período, habrá limpiado karma, pero seguro dejó libros y libros escritos y ajenos. En alguna entrevista (leí cuando aún estaba vivo) que al volverse a la ciudad de Cba. le había donado a la Universidad de Río Cuarto su biblioteca personal, y que se habían contabilizado dieciséis mil libros: Todos pasaron por mis manos, dijo

     Escribió novelas -largas y cortas-, cuentos, poesías, crónicas de viajes, crítica literaria y hasta un tratado de palíndromos. Mucho más se puede decir de él, nosotros desde aquí, esbozaremos un balbuceo sobre su novela Vil & Vil.

 

Vil & Vil  (1975)

     El argumento (intentaremos no dar tantos datos para quien desee leerla) de esta historia es la de un joven estudiante de  la carrera de abogacía al que le toca el servicio militar obligatorio; la famosa CoLimBa: Corre, Limpia, Barre; término al que, llamativamente, no hace mención el autor en ningún pasaje de la extensa obra. El novato conscripto es “seleccionado” en breve después de haber degustado los caprichos y exigencias físicas de sus superiores, al puesto -aquí no es correcto hablar de cargo- de Secretario de un jerarca. Y es allí donde comienza a desenvolverse la trama de la novela donde éste último planea y ejecuta un golpe de estado, y donde nuestro joven colimba es testigo y partícipe de ello y de mil -permítaseme la hipérbole al referirme a Don Juan- conclusiones sobre el régimen militar. Todas estas afirmaciones, que convencen de manera irrefutable luego de la experiencia nacional de los últimos 200 años, es lo realmente rico del texto en medio del uso de cuantas figuras retóricas se conozcan.

 

     Entre vericuetos golpistas y reacciones histéricas de jerarcas milicianos y financieros aparece a luz el condimento Filloyano de la pasión por la carne. Toda vez que el ingenuo conscripto que cumple misiones de espionaje, complot, sabotaje y atentados con candidez pueril, también fantasea acostarse con una fémina de la casa del alto mando militar, cumpliendo eficientemente esa misión, a escondidas, claro. Este hecho atorrantesco del autor, además de recordarnos a ciertos casos de su Gentuza (libro de cuentos de su tercer etapa de publicación, del año 1991, de estilo pícaro) puede ser interpretado como un acto de “justicia” ya que mientras el otro nos saquea, yo me gozo la hembra. En este tono cachafaz leemos toda una actitud y posicionamiento filosófico de acomodamiento a las circunstancias tratando de sobrevivir, sacarle provecho… y pasarla lo mejor posible. Claro que el recurso humor no está ausente en estos acontecimientos, sin embargo creemos que no es casual que a la dama o nena de uno de los más alto puesto de las Fuerzas Armadas de la Nación se la “consorte” el colimbita de abajo, en manos de J.F. Rememoro en este momento la primer obra de Filloy que leí, también una novela, Decio 8ª (3), cuenta el caso de un niño abandonado por su madre que adoptado por una familia pudiente escala económicamente en la sociedad. Nuevamente el personaje principal es alguien de la estratificación social más baja, aunque en este caso Decio terminará en la cumbre.

     Vil & Vil fue censurada por la Dictadura Militar que tomo el poder en 1976 y su autor llevado a interrogatorio. Cuenta la historia que luego de horas de indagación el sospechoso fue puesto en libertad ¡porque sólo habló de literatura!

 

Axiomas del Conscripto

     Pasemos de una vez por todas al tema de los axiomas del conscripto tan anunciados desde el título. Diremos que fue una lástima no ir señalándolos mientras transcurría la lectura y poder hacer con ellos un verdadero recuento de los mismos. Intentaremos igualmente hojear sus páginas y tratar de pescar alguno. Reflexionemos que axioma es el término que utilizamos para significar que la afirmación no necesita explicación o demostración alguna; ejemplo famosísimo es “El todo es superior a las partes” y uno que gusta mucho por aquí es “no mataremos el tiempo, él nos matará a nosotros”. Así es como con la experiencia de vida institucional de Argentina y América -aunque sucede en todo el planeta nuestro- ciertas afirmaciones de este joven personaje me resultaron irrefutables. Otras servirían de verdaderos consejos de “comportamiento” social. Veamos:

ü  Cuando más fiel sea la simulación del cumplimiento del deber, mejor. Si no se tiene esa capacidad teatral, lo más atinado es cumplir lisa y llanamente el deber. (pág. 32).

ü  Es peligroso. Pensar es una de las audacias más punibles del ejército. la disciplina repudia cualquier escollo intelectual que obstruya la fluidez del mando y el mandato. (Ídem).

ü  Sí. Llegué prevenido contra esa inicua subordinación. Vacunado con antídotos para resistir su régimen morboso; pues en él la voluntad se enferma hasta desaparecer. (pág. 53).

ü  -¡Cuánta miseria silenciosa costea ese lujo deslumbrante! (pág. 189).

ü  Me parece inoportuno señalar aquí que Samuel Johnson en su Diccionario define al patriotismo como “la última escusa de los malvados”. Lo hago solamente para redondear el párrafo. (pág. 199).

ü  Lo amargo es que pretenda apagar el fuego de los veinte años. A esa edad se es incendio o incendiario, no bombero. (pág. 208).

ü  Intuyen nuestra militancia izquierdista. Saben perfectamente que el estudio hace de cada muchacho una antorcha. Y gozan con apagarla a magullones con órdenes absurdas y mandados serviles. (ídem).

ü  Las satisfacciones son esencias que se logran machucando contrariedades. (pág. 236).

ü  No se aprecia la sublimidad de los esfuerzos inútiles. (pág. 247).

ü  Una cosa es cierta: es más fácil infundir el temor que la vergüenza (Platón). (pág. 270).

 

     Son algunas de las afirmaciones que se disfrutan en medio de la aventura literaria criminal de los mando militares contra civiles que recorren estas páginas tan filloyanas. Tan fillloyanas como el dato que citaremos en estos dos párrafos íntegros que transcribimos como ejemplo:   

                                                (Me ha regocijado saber que existe en París la “Académie des mots Croisés”, la cual diploma a sus alumnos y corona anualmente al Prince des Cruciverbistes. ¡Quién iba a imaginarse que la trivialidad de resolver y componer “palabras cruzadas” pudiera elevarse al rango de ciencia!

                                                Mientras cavilaba al respecto, burla burlando derivé a considerar los trajines del General. Y quedé pasmado. Porque el entrecruzamiento de sus hechos e intenciones, la urdimbre donde teje su duplicidad, la imbricación recíproca de la realidad y sospecha, el juego de sus impulsos y omisiones, etc., promovieron en mí un sincero asombro por la enorme paradoja que implica su compaginamiento.

 

     Poética en Vil & Vil

     Nos hemos referido ya a que nuestro escritor produjo entre su extensa y variada obra textos en versos. Además su estilo reúne recursos que le son propios a la poesía, como lo son la metáfora, la metonimia, la sinécdoque, la anáfora, etc. Su prosa, entre el fino humor y  sarcasmo, por momentos también puede ser poética, pero en Vil & Vil  encontramos poemas como los que escribe nuestro joven estudiante de abogacía; al transcribirlo queremos mostrar al lector a ese Filloy lírico:

 

¡No me mires ya más!

Tus miradas me absorben:

Siento como succionas mi espíritu y lo llevas

A jugar con los sueños que maduran tus ansias.

¡No me mires ya más!

Me abruma la atracción visual que yuxtapone

Mi cuerpo encima de tus carnes blancas.

¡No me abordes ya más!

Siento un pavor ingenuo

En tus encrucijadas de silencio.

Yo soy un ser inerme:

Me mortifican las sutiles dagas

De todos los deseos.

Es inútil la pompa que exhibe tu sonrisa:

Hay una invicta terquedad en mi alma.

¡No sonrías ya más!

Yo no puedo romper el equilibrio

De mi serenidad;

Serenidad centrada en la incólume gracia

De mis noches pitagóricas.

No ritmaremos nunca:

Tu ritmo no es el ritmo

Que marca mi existencia.

No me mires ya más…

No me abordes ya más…

No sonrías ya más…

Y tal vez, en la lejanía del recuerdo

Seas otra cautiva

En mi tribu de estrellas.

 

 

     Figuras que desfiguran.

     “La luz también produce sombras” escribí una vez. Filloy a veces ensombrece. ¿Que muestra parte de lo social que duele? ¿Qué no son sus ideas íntimas sino las que percibe en ese mundo que también a él lo apena? Ojalá, pues lo peyorativo hiere.

     En la mentada entrevista de Mónica Ambort Filloy hace mención a la homosexualidad como una enfermedad. En Vil & Vil se refiere a cierta estupidez del jerarca relacionándolo con una patología:

                                                       “A veces pienso que el (fulano) es oligofrénico. Cae desde el altillo al sótano. Sus concepciones se rebajan a límites groseros. Demuestra sin querer un comportamiento anormal. Se jacta de su corrección extrema y se desmanda a poco andar en desvíos que revelan su inadaptación al medio. (…)

                                                         Entonces como ahora resumo: si oligofrenia significa poca cabeza, a esa poca cabeza hay que añadirle testarudez… Y paso a otra cosa. Porque si su cociente intelectual fue bajo en el Colegio, conviene no omitir que en todos los cursos fue primer premio como “Aptitud Militar”. Y eso es, precisamente, la aptitud militar: oligofrenia, testarudez…”

 

 

Final

     Estas breves palabras sobre nuestro genial escritor cordobés tienen la intención de compartirlo porque gusta e ilumina (aunque a veces aparezcan vislumbres de oscuridad a nuestro sensible entender). A Filloy tendríamos que leerlo anualmente: una de sus obras por años y a lo largo de toda nuestra vida habríamos culminado quizás.  ¡Quién no quiera ser Filloy y vivir tres siglos!

 

 

 

 

Nota:

(1)    Vil & Vil, “La gata parida”,  Juan Filloy, Macció hnos editores, Río Cuarto, 1975.

(2)    Juan Filloy, El escritor escondido Mónicag Ambort. Op Oloop ediciones, Cba,  1992.

(3)    La Potra -Estancia Los Capitanejos- Interzona latinoamericana, 2003. (la primera edición es del año 1973)

(4)    Decio 8ª, Saga de los Ochoa, Op Oloop, Cba, 1997.

 

 

 

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Tackopa Punchaunpi

(En el día del árbol)

Por Martín Avalos

 

          Cada vez que entrás o salís del barrio das con esos Algarrobos majestuosos y no podés menos que agradecer a su ramaje.

     La gente de MAyA fue el motorcito que dio a luz el proyecto y hoy son Monumento Municipal. No podés menos que agradecerles su impulso.

     Tus versos ahí acompañan formando parte del paisaje. No podés menos que estar agradecido de tal dicha.

 

Poema a los Algarrobos del Barrio Martín Fierro

 

Firmes y plácidos se alzan acá al fondo

dos monstruos mansos de ramaje amigo

guardianes en la entrada al Martín Fierro 

aparceros del ecuestre, y el caminante cansino.

 

El viento susurra saberes eternos

conocimientos del día y su noche de secretos

zorzal, hornero, paloma, cacuy, gatos y perros

respetan al poeta, su libro y su silencio.

 

Otoños tibios y crudos inviernos

soleados veranos, primaverales ensueños

los dos conviven, refugio del viajero.

 

Calle homónima a la grandeza natural

mi hijo, mi mujer y yo, humildes somos

tres agradecidos sinceros a los dos algarrobos.

 

 

 

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Día del Lector en la Argentina

Por Martín Avalos

 

     En la Argentina desde el año 2012 se conmemora el Día del Lector. La Ley 26.754 del HONORABLE CONGRESO DE LA NACION ARGENTINA sanciona el 27 de junio de 2012 dicha ley y la publica  en el Boletín Nacional del 03 de agosto del mismo año donde en síntesis se plantea: INSTITUIR EL DIA 24 DE AGOSTO DE CADA AÑO COMO “DIA DEL LECTOR”, EN CONMEMORACION Y HOMENAJE AL DIA DEL NATALICIO DEL ESCRITOR ARGENTINO JORGE LUIS BORGES.

 

     Había nacido un 24 de agosto de 1899 Jorge Francisco Isidoro Luis Borges en la provincia de Buenos Aires. A raíz de dicho natalicio en el año 2014 realizábamos una reunión en la Biblioteca Municipal de La Granja la cual lleva el nombre del reconocido literato. En la misma se contó con la participación entre otros de la Prof. Delfina De Giustti, la Poeta Elisa Palomba, el docente y escritor Diego Romero y el Poeta Venezolano Moisés Cárdenas, entre vecinos de la Comunidad. En aquella oportunidad leería unas líneas de mi rúbrica escritas para tal evento y que hoy recuerdo en fragmentos para esta columna. Las comparto con el fin de la celebración nacional tan sentida para nosotros.

 

Borges, Literatura y Política: aproximación.

    En uno de los relatos de Eduardo Galeano, un cacique le expresa a unos evangelizadores al devolverle la biblia algo así como: rasca, rasca, pero donde no pica. Hoy lo rememoro.

     ¿Hablar de Borges, Literatura y de Política implica introducirse en tres temas diferentes o en uno mismo? ¿La relación entre Literatura y Política es estrecha o desvinculante? ¿Se transitan dos caminos con conexiones o por un mismo sendero? Claro que sobre Borges y Literatura no hay dudas, tampoco pareciera existir titubeos a la hora de situarlo entre los grandes de Argentina, de América y del mundo literario. Sobre su relación con la política se escucha decir era “anti-peronista”,  “conservador”, “racista ligado a la aristocracia”, “Individualista”, “libertario”.

 

Borges

     El reconocimiento del escritor a nivel nacional e internacional es indiscutible. Su nombre está plasmado en una gran cantidad de calles, escuelas, bibliotecas. ¿Existe una correspondencia entre esto y la cantidad de lectores?, ¿Es Borges un escritor con gran cantidad de lectores? ¿Duerme tranquilo en la cúspide de los intocables? Claro que no. ¡Tal cúspide no existe! En 1967 el poeta y crítico Arturo Cambours Ocampo sentenció refiriéndose a otro escritor, al cordobés Juan Filloy: “No me cabe la menor duda de que Filloy es uno de los escritores vivos más importantes de América. Tiene más erudición y más estilo que Borges”. En este caso también nos sirve Jorge Luis como parámetro. Filloy, dice Mempo Gardinelli, “ha sido el primero en señalar la gran falencia  -acaso única- de la escritura borgiana: “Allí no hay sangre (dice ahora Don Juan) no hay coito. En Borges hay maestría y conocimiento, pero su escritura es demasiado fría”.

     Tenemos a un Borges que ha sido, y es, motivo de análisis en el mundo literario.  

 

 Borges, Literatura y Política

     Rodolfo Walsh en un reportaje que le hiciere Ricardo Piglia en 1970,  en una de sus respuesta Walsh afirma: “Hoy es imposible en la Argentina hacer literatura desvinculada de la Política”  en otro momento de la entrevista cita a Borges “preservó su literatura confesándose de derecha”. 

     En otra nota, en el año 73 esta, Walsh comentaba: “No pretendo innovar sobre las tablas clásicas de los valores reconocidos en Europa (se refiere a escritores latinoamericanos) pienso que Vargas Llosa es uno de esos valores, Gabriel García Márquez, el propio Cortázar.

-En esa lista no has citado a Borges ¿es por una omisión involuntaria o una posición de rechazo?  Pregunta la periodista.

-Más que una posición de rechazo, hay en este momento una posición de olvido. (Decía en el año 73)  Borges fue muy importante para nuestra literatura hacia el año 1950. (…) el olvido (…) no obedece solamente a motivos políticos, sino que obedece a motivos literarios. Aburre Borges. A mí me cansa (…).

-Y en el plano de la influencia ejercida sobre otros autores ¿quién podría ocupar un lugar semejante al de Borges? Cuestiona la periodista.

-En este plano, diría que se puede citar a Roberto Arlt. (…) la lectura de Arlt siempre es estimulante, porque él sin dudas captó una época muy angustiosa de una determinada clase, no digamos en Argentina, pero sí de Bs. As: de la clase media pauperizada de la década del 30.

 

Siete Noches

     Leyendo su libro “Siete Noches”, material que reproduce sus conferencias dadas durante siete noches en 1980 y donde en cada una tocaba un tema distinto, rescato para esta nota:

1-         En la última jornada el tema es “La Ceguera”; allí habla del asunto en general y en particular el suyo. Hace mención que si bien comenzó a perderla desde el momento de su nacimiento, se puede fijar una fecha más exacta “debo buscar el momento patético”, dice.  “Por qué no fijar la fecha, tan digna de recordación, de 1955. No me refiero a las épicas lluvias de septiembre (sic); me refiero a una circunstancia personal.

     “He recibido en mi vida muchos inmerecidos honores, pero hay uno que me alegró más que ningún otro: la dirección de la Biblioteca Nacional. Por razones menos literarias que políticas (sic!) fui designado por el gobierno de la Revolución Libertadora”. (Revolución Fusiladora dirán muchos). (Siete Noches, J. L. Borges, 1980)

     Bien, Borges nos ayuda en su relación con Literatura y Política aceptando que dicha designación corresponde a sus ideas políticas afines a la Dictadura Militar de Gral. Aramburu que derroca un gobierno democrático, el de otro militar, el Gral. Perón.

     El escritor acepta entonces, por su afinidad política, repetimos, ser el interventor de la Biblioteca Nacional durante el gobierno de facto.

     Quizás el “detalle” no es significativo para alguien que considera que  a  “…un soldado: no le importan las causas y está listo a morir”. (Las Mil y una Noches, segunda jornada de las conferencias). En la quinta noche declara al referirse a unos versos de Quevedo: “el llanto militar creció en diluvio”, “la imagen de los soldados que lloran hasta producir un diluvio es notoriamente absurda. (dice) (…) El “llanto militar”, sobre todo militar, es sorprendente. Militar es un adjetivo asombroso aplicado al llanto.” (ídem) Pareciera que les estaría vedada esa parte humana.

     De todos modos él cree en el progreso de la humanidad. Lo dice en su sexta noche titulada “La Cábala”: “Pero el bien, a la larga, estaría destinado a triunfar y está triunfando (sic, ¡una dictadura militar -en este caso la de que comenzó en el ´76- sería el adelanto de la humanidad a la democracia!). No sé si creemos en el progreso; yo creo que sí (…). En tiempos de Alejandro de Macedonia lo natural parecía que un ejército victorioso matara a todos los vencidos y que una ciudad vencida fuera arrasada. Quizá intelectualmente estamos mejorando también.” (Ídem) Tal vez hoy Borges viera la negatividad de apoyar una dictadura militar en contra de la decisión popular.

2-         Para el escritor “la Literatura es expresión” (quinta noche: “La Poesía). “La poesía es el encuentro del lector con el libro, el descubrimiento con el libro.” (ídem) Situación a la que estarían vedadas millones de personas por la situación actual del mundo.

 

La pica con Borges

     Por suerte Borges seguirá rascando (y picando), porque si de algo estamos convencidos, es que en la actualidad los espacios de libertad deben ser defendidos y llenados de contenidos. Invitamos a leer y preguntarnos sobre Borges,  Walsh, Filloy,  Arlt y otros como Edith Vera, Vocos Lescano, Romilio Ribero, Azor Grimaut; entre actuales como Raquel Rodríguez y Aldo Parfeniuk y muchos, muchos más. Tenemos en la comunidad una biblioteca que no debe descansar en la pasividad. La circulación de la palabra escrita vive en cada página de estos libros, para ello no hay más que abrirlos.

 

 

 

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Naditas en la acequia

Por Martín Avalos

 

     Mientras esperamos las lluvias y transitamos con la compañía de acequias secas por aquí en Villa Ani Mí, recordamos los versos de otrora, y que sirvan de rogativa por la bendita agua.

 

 

Naditas en la acequia

 

Cómo me gustaría estar

en la acequia, en la agüita

ser esa nada vacía

entre el agua y la piedrita.

 

Y que el agua se lleve

todo el mal que me han hecho

y que el agua me traiga

toda la bendición de estos  cerros.

 

 

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Cuando el paisaje te susurra

Por Martín Avalos

 

     Calzando los barbijos salimos a caminar por nuestro barrio. Montecito que aún vives entre calles y loteo. Los aromitos florecen, los chañares descascaran, los talas rebrotan: cotiledón de la esperanza y danza de la vida; cuando parece un giro final, empieza la segunda.

 

     Respirando la sarna del quebracho pienso en la maldición del molle. Entre la Forestal y Napalpí, silbo el huayno  Ckallarejcka:

La Pachamama

está llorando

sufre la tierra

tanto dolor

embravecida la naturaleza

enseña al hombre

frene su mal.

 

 -Mirá hijo, en este espacio abierto, en esta abra, se siente clarito el alma del paisaje.

-Sí, papá. Veo el alma del paisaje. Me conforma mi hijo, quizás.

   

     Corremos retornando con Yupanqui en un murmullo:

Lunas me vieron por esos cerros

y en las llanuras anochecidas

buscando el alma de tus paisajes

para cantarte, tierra querida.

 

buscando el alma de tus paisajes

para cantarte, tierra querida.

 

 

-Imasi.

-Imasi maria sima.

-Imataj: lágrimas amarillas en invierno pinchudo.

-¡Las flores del espinillo, papá!

 

 

 

Notas:

Forestal: Empresa inglesa que desforestó el noreste argentino.

Napalpí: La llamada Masacre de Napalpí donde el brazo armado del Estado y grupos de civiles masacraron un poblado de aborígenes en el territorio chaqueño.

Ckallarejcka: Huayno del folclorista quichuista Vítu Barraza.

Tierra querida: Zamba de Atahualpa Yupanqui.

Imasi: Adivinanzas quichuas.

Qué será?

Qué?

Una cosa…  

Según nos cuenta Jorge Washington Ábalos en su libro Shunko.

 

 

 

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Ando con ganas de volverme viento, de Daniel Tomás Quintana (1)

                                                                                             por Martín Avalos

 

     Don Quintana nos manifiesta en este título que Anda con ganas de volverse viento, pero al leer cada poema que integra este libro observamos que desea volverse cada manifestación del mundo con la que se cruza, porque este Sr. posee unas ganas envidiables de vivir.

 

     Oriundo de la localidad cordobesa de Deán Funes al norte de la provincia, nacido en el año ´54 del siglo pasado, Don Quintana es tan actual en su decir como viva es la presencia del pasado transitado. Voz del hoy tembloroso que viene impulsada desde ayeres firmes y que perdurarán en inciertos mañana.

 

     El hecho que D.Q. sea un Poeta Provinciano, por suerte, se nota en su registro tanto vocabular como contextual; aunque se exprese universalmente. Desde un comienzo sienta base de su madurez etaria: A esta altura… titula su primer poema y allí nos dice en tono confeso:

A esta altura de la vida / uno tiene el cuero /acribillado de recuerdos, / de voces, de gestos, de señales; / (…)

Para ya hacia el final continuar

A esta altura de la vida / uno carga en sus espaldas / niños de todas las edades, / una legión de muertos / (…)

Ya en otros versos se hará notar sus años vividos, por ejemplo en Musas, allí dice:

Entonces se da cuenta, /  que el escribidor, poeta / se ha quedado solo / al costado del baldío / que le invade la memoria.

Esa sinceridad literaria se mantiene a lo largo de todo el poemario. Por suerte para el lector que gusta de las franquezas sin rodeos, Daniel Quintana nos regala versos cargados de honestidad; y si esto es una apreciación demasiado personal, sirve como estrategia de lectura que no defrauda en ningún instante.

 

     No puede haber claridad en alguien que esconde su historia, por ello en su segundo poema nos presenta a sus progenitores cuando habla de su deseado Destino:

No sé si alguna vez lo dije. / Pretendo ser poeta / o al menos / sencillo escribidor, / (…)

Mi viejo fue poeta /aunque nunca escribió / (…) / para él, la Poesía /era un ondear de pendones celestes / en las húmedas almenas / de sus ojos, / un par de mates / y los codos apoyados / en la mesa de madera / fuerte y noble, / un tango musitado quedamente / y un elocuente silencio / preñado de palabras inasibles.

Mi madre / (…) / me enseñó el arte / de parir metáforas sencillas / con su extenso catálogo / de milagros cotidianos / y su sonrisa esperanzada.

Ya lo ven, amigos míos, / devine escribidor / porque no tuve otra salida.

Ganas de andar (¡porque para qué sino eso de ser viento!) llevando la imagen viva de los viejos, no puede salir mal en este trajín del loco mundo.    

 

     El entorno etario y pueblerino se refleja a lo largo de la poesía de Don Quintana. En Esos poemas: saltan al piso de mosaicos / y salen muy campantes / por la puerta cancel del corazón.

O en el Musas  anteriormente citado, cuando nos dice que estas Abandonaron el bulín / de las palabras.

En Materiales: una tropa de delirios, / un caballo desbocado / (…) /un juego de payana / (…) / una plaza solitaria

Barro, luna o árbol / (…) / un himno simple / con aromas de pan / (…) dibujo estrellas / en la cara del silencio.

Porque el que vive, el que se aleja, de los grandes ruidos y luces, ve estrellas y dibuja al silencio; o lo parcha, como en su poema Ocaso III.

     Ni qué hablar de alguien que quiere ser Árbol: Hoy he despertado / con vocación arborescente (…)

Quiero ser árbol, / (…) / algarrobo obrero y musculoso.

Sí amigos, quiero ser árbol / ofrecer mi corazón al viento / y acunar la lluvia / entre mis ramas.

     Y además quiere ser Fuego, Agua, porque la vida lo habita.

    

     Hablando de otro árbol,  Duraznero, se referirá a la senda tulumbana, piel adentro. Donde la esperanza es un grito estridente y colorido. O del Chañar, piel ajada. El reconocimiento de su entorno, su paisaje, y el ser humano integrado a él. Y le dedicará un poema (como no podía ser de otra manera), donde dirá que

el otoño, tangible,

verdadero,

asienta su pezuña,

sobre el cuello

de mi región norteña.

 

De Paisaje

 

     Ese sentir norteño. Ese mirar norteño. Tan sureño. Tan de adentro. Tan nuestro.

 

La siesta morosa y lenta

se arrastra por la plaza.

 

De Septiembre

 

Te miro y callo.

Sé que llueve

mansamente

en tu memoria.

 

De Anotación.

 

 

 

      Alguien parte del Paisaje tiene en cuenta las inclemencias como son la Sequía, el Incendio,   y merecen ser tenidos presentes  titulándolas en versos. Como títulos son también Mañana, Tarde, Ocaso, Luna…  y labores como Zafra donde describirá tan bellamente:

 

Un machete filoso

Cercena la mañana

Y una paloma de humo

Surca el cielo.

  

 

    

     En su mirar pueblerino, no se abstrae, sabe bien de las penurias de su gente. En su poema Noche deja testimonio: Desprejuiciada y frágil / crece la noche / hacia el pálido / vientre de la aurora.

En la esquina / encrucijada nocturna / y milagrosa, / deliran lo borrachos / los chicos de la fana, / los perro vagabundos, / los viejos travestis desahuciados, / las niñas prostitutas / y los últimos fantasmas.  

     Esta veta social presente en su sentir de  pobre poeta provinciano como dice en su Insomnio, es el que lo llevará a cerrar su libro con versos dedicados a las tragedias humanas como son el hambre y la masacre. Su cierre son Gaza, Siria, Qom  donde ellos son tan nosotros y nosotros tan ellos, porque formamos una sola Patria: Sucede que a veces / la patria nos duele.

 

En la página 22 nos dice y con ello cierro este simple recorrido por una voz de las de acá.

Credo

Creo en el vino barato / de los borrachos pobres / y en su rojo sino de locura; / en los chiquilines  adictos / y en sus neuronas ateridas de vacío; / en el hambre y en la sed de la pobreza; / en la basura convertida en alimento / y en la turbia obscenidad / de la intemperie, / en las camas de cartón / de los umbrales / y en las frías estrellas del invierno.

Creo en los hombres y en las mujeres grises; /  en las putas amigas de la aurora /  y en sus ritos de ojeras y de hastío; / en las dulces muchachas / agrietadas por la vida; / en la soledad insolente de los viejos / y en sus ojos empañados de silencio; / en la legión innumerable / de los ángeles caídos / síntesis de paraíso celestial / y averno humano.

Creo en los perros vagabundos / y en su cuero domesticado por las pulgas;  / en los filosos caballos harapientos  / uncidos a los carros miserables; / en las calles dormidas del suburbio / y en sus escuálidas luces mortecinas; / en el oprobioso barro de las villas, / y en sus habitantes exiliados del destino.

Creo en los campos devastados, /  en las claras aguas denigradas, / en los montes y en las selvas destruidas, / en las ancianas montañas horadadas, / en la tierra extenuada y sometida / y  en el cielo herrumbrado de tristeza.

Creo en la vida /  numerosa y frágil.

 

 

 

 

Notas:

(1)    Ando con ganas de volverme viento,  Daniel Tomás Quintana. El Mensú Ediciones, Villa María, 2016.

 

 

 

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