jueves, 2 de diciembre de 2021

 

Aldo Parfeniuk, la consolidación del Canto

 

Animal mineral, el chelco,

hecho piedra, muerde el tiempo

sin apuro

se come

un siglo más.

 

A.P.


            Aldo Parfeniuk junto a mi hijo Ramiro



 

     Hablar de un carlospasense es referirnos a todos y en esa generalización es nombrar lo anónimo, el olvido y lo fugaz en un punto, pero cuando nos referimos a este carlospasesnse, al mueblero-poeta, allí tenemos que mencionar sus más de cincuenta años entre los versos y la palabra, sus indagaciones históricas y sus homenajes a personas de la Cultura, su andar apasionado por la voz que nombra, funda, crea, su consolidación del Canto.

     Un hombre canta -antología personal- es el nuevo libro de Aldo que acaba de presentar el sábado 27 de noviembre próximo pasado entre algunos amigos y la distinción de la Municipalidad de su pueblo-ciudad. No fue en cualquier sitio dicha velada sino que el lugar elegido era uno de los adecuados (aunque me figuro que cualquier esquina de Carlos Paz es el mejor para nuestro gran niño de la gomera y la caña de pescar). Decíamos que el destino de dicha presentación tiene que ver con su otro regalo para su gente: El Bosque de Poesía en el Parque la Quinta de su ciudad. Por su influencia y dedicación, allí nace el primer lugar destinado al cuidado de nuestras especies autóctonas más la Poesía; labor que cuenta con la pasión de otros dos poetas cómplices: Teuco Castilla y Pedro Solans.

     El libro en cuestión es un repaso que el autor hace por su propia poesía. En este se incluyen versos de  diez de sus libros, estos son: La Quirca (1976), Caída libre, libre, (1981),  Lo Perdido (1985), Provincia verde y espinosa (1991), Amor y más amor (1992), Un Cielo, Unas Montañas (1996), Los Días Verdaderos (1999), Por donde sube el Cerro al Cielo (2010), Cuaderno de la Villa (2013, apartado dentro del libro  Poeta en Carlos Paz ), Un Poema no debe hablar (2014).

     Seguramente Ud. querido lector está esperando que aquí se haga un repaso por cada uno de sus poemas o, al menos, por cada uno de los libros mencionados; yo en su lugar esperaría lo mismo. Por ello debo haber sido el primero en comprar dicho material editado por Editorial Nudista. Lo que sí siento de fundamentar es por qué nos encontramos frente a un cantor que se reafirma. Ya en los primeros párrafos se dijo bastante, pero prefiero que lo manifieste el mismo autor extrayendo algunos de sus sentires:

“Aldo se fue al campo”. Y andaré invitado por los amaneceres (…) inventariando molles y quebrachos (…)

“Aldo anda de campo” (…) por la punta de índices callosos que señalan pircas y mogotes secretos (…)

“Aldo anda de campo” (…) Del oeste que se nos entrañó en las venas y en los años para siempre.

     Gracias Maestro por esto también.

 

Martín Avalos

La Granja 30 de noviembre de 2021.

jueves, 25 de noviembre de 2021

 

ayni vol. 66

-Una hojita nomá-

 

 

En esta entrega tres letras de canciones con letra del

Poeta Alfredo Le Pera.

 

7 de junio de 1900, São Paulo, Brasil

 24 de junio de 1935, Medellín, Colombia



ayni  es una publicación dirigida por Martín Darío Avalos

desde barrio Martín Fierro,

 Villa Ani-Mí,

La Granja, Córdoba, Argentina.

 

Noviembre de 2021





El día que me quieras


Acaríciame en sueño

El suave murmullo

De tu suspirar

¡Cómo ríe la vida!

Si tus ojos negros

Me quieren mirar

Y si es mío el amparo

De tu risa leve

Que es como un cantar

Ella aquieta mi herida

Todo, todo se olvida.

 

 

El día que me quieras

La rosa que engalana

Se vestirá de fiesta con su mejor color

Y al viento las campanas

Dirán que ya eres mía

Y locas las fontanas

Se contarán su amor.

 

 

La noche que me quieras

Desde el azul del cielo

Las estrellas celosas nos mirarán pasar

Y un rayo misterioso hará nido en tu pelo

Luciérnaga curiosa que verá

Que eres mi consuelo.

 

Recitado:

 

El día que me quieras

No habrá más que armonías,

Será clara la aurora

Y alegre el manantial.

Traerá quieta la brisa

Rumor de melodías

Y nos darán las fuentes

Su canto de cristal.

El día que me quieras

Endulzará sus cuerdas

El pájaro cantor,

Florecerá la vida,

No existirá el dolor...

 

 

La noche que me quieras

Desde el azul del cielo,

Las estrellas celosas

Nos mirarán pasar

Y un rayo misterioso

Hará nido en tu pelo,

Luciérnaga curiosa

Que verá que eres mi consuelo.

 

 

 

Música: Carlos Gardel

Letra: Alfredo Le Pera

 

 


Volvió una noche

 

Volvió una noche, no la esperaba,

Había en su rostro tanta ansiedad

Que tuve pena de recordarle

Su felonía y su crueldad.

 

Me dijo humilde, si me perdonas,

El tiempo viejo otra vez vendrá,

La primavera de nuestra vida,

Verás que todo nos sonreirá.

 

Mentira, mentira, yo quise decirle,

Las horas que pasan ya no vuelven más,

Y así mi cariño al tuyo enlazado

Es como un fantasma del viejo pasado

Que ya no se puede resucitar.

 

Callé mi amargura, y tuve piedad,

Sus ojos azules muy grandes se abrieron,

Mi pena inaudita pronto comprendieron

Y con una mueca de mujer vencida

Me dijo es la vida, y no la vi más...

 

Volvió esa noche, nunca la olvido,

Con la mirada triste y sin luz,

Y tuve miedo de aquel espectro

Que fue locura en mi juventud.

 

Se fue en silencio, sin un reproche,

Busqué un espejo y me quise mirar;

Había en mi frente tantos inviernos

Que también ella tuvo piedad.

 

 

Música: Carlos Gardel

Letra: Alfredo Le Pera

 



Sus ojos se cerraron


Y el mundo sigue andando
Su boca que era mía
Ya no me besa más
Se apagaron los ecos
De su reír sonoro
Y es cruel este silencio
Que me hace tanto mal

Fue mía la piadosa
Dulzura de sus manos
Que dieron a mis penas
Caricias de bondad
Y ahora que la evoco
Hundido en mi quebranto
Las lágrimas trenzadas
Se niegan a brotar
Y no tengo el consuelo
De poder llorar.

 

¿Por qué tus alas tan cruel quemó la vida?
¿Por qué esa mueca siniestra de la suerte?
Quise abrigarla y más pudo la muerte
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!

Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
Con su limosna de alivio a mi tormento
Todo es mentira, mentira es el lamento
Hoy esta solo mi corazón.

 

Como perros de presa
Las penas traicioneras
Celando su cariño
Galopaban detrás
Y escondida en las aguas
De su mirada buena
La muerte agazapada
Marcaba su compás

En vano yo alentaba
Febril una esperanza
Clavó en mi carne viva
Sus garras el dolor
Y mientras en la calle
En loca algarabía
El carnaval del mundo
Gozaba y se reía
Burlándose el destino
Me robó su amor

 

¿Por qué sus alas tan cruel quemó la vida?
¿Por qué esa mueca siniestra de la suerte?
Quise abrigarla y más pudo la muerte
¡Cómo me duele y se ahonda mi herida!

Yo sé que ahora vendrán caras extrañas
Con su limosna de alivio a mi tormento
Todo es mentira, mentira es el lamento
Hoy esta solo mi corazón

 

 

Música: Carlos Gardel

Letra: Alfredo Le Pera

 

 

 

 

Para imprimir elija la opción folleto de ambas lados y obtendrá una hojita nomá…

 

El PDF puede solicitarlo sin costo al

3525 439875

lunes, 11 de octubre de 2021

 

ayni vol. 65

-Una hojita nomá-

 

 

En esta entrega tres letras de canciones del folclorista quichuista Vitu Barraza



ayni  es una publicación dirigida por Martín Darío Avalos

desde barrio Martín Fierro,

 Villa Ani-Mí,

La Granja, Córdoba, Argentina.

 

Octubre de 2021

 

 

EL MOSCARDON AZUL

(Zamba)

 

Vuela el moscardón

verdoso rayo ululante,

gira pesado va formando espirales

anónima la muerte

anda rondando por el aire,

¿a quién buscará

en su danza salamanquera?

 

Gira la muerte

en su ritual hasta marcharse,

el vino tiñe,

la siesta mira expectante

Todo es silencio se mete

en el monte en los tunales

y se va sembrando

en las mentes interrogantes.

 

¿Por quién vendrá con su danza

salamanquera, a quién cegará de luz?

en este viaje?

de velámenes atrapantes,

el moscardón azul

¿a quién vendrá a buscar en esta primavera?

el moscardón azul

¿a quién vendrá a buscar?

El moscardón azul

 

Miradas y celos confunden

a dos mozos en el baile

se disputan ellos, la belleza

y el amor de una warmi (1)

 

Se arma un entrevero

el súpay (2) un alma quiere llevarse

y la muerte horrenda

baila, ríe y gira por el aire

 

Al son de una zamba

de chacareras y cantares

zapateos, giros, tocan

el alma de los danzantes

Al súpay upallero (3)

le gusta sembrar pendencia

y ha introducido un facón fatal

A la gran fiesta…

 

Vitu Barraza  y  Ana Licitra Dorrey

 

 

(1) Warmi: mujer.

(2) Súpay: diablo.

(3) Upallero: el que pega o suele pegar calladamente de atrás a traición, cobardemente.

 

 

 

 

 

Tu Beso

(Chacarera)

 

I

Tú tienes un beso

de madre en acecho…

tú tienes un beso

que es volcán y fuego

 

Tú tienes un beso

de ternura y sueño,

estalla en el cielo

con fuerza de trueno

 

Tú tienes un beso,

panal de mielero

es rayo, es dulzor

mishquilas (1) del tiempo

 

Estribillo

Tu beso es lucero

tizón mañanero

que abriga mi alma

todo eso es tu beso

 

II

Tu beso es el sello

que marca mi reino

es llave que abre

el mismo universo

 

 

Tu beso es rocío

mojando mis labios

bendice y perdona

borrando agravios

 

Tu beso es perfume,

fragancia de nardos,

besos de María

tu beso es sagrado

 

Vitu Barraza

 

 

(1)        Mishquilas, Mishqui: dulce.

 

 

 

COPLASMANTA WAUCKEKUNAS

(HERMANOS DE LAS COPLAS)

(Chacarera)

 

Hermanos de las coplas

Amigos del corazón

Somos frutos de aquel árbol

Originarios del Esteko.

 

Memoria proclamada

De un Quichua ancestral

Memoria de mis abuelos

Que en mi sangre una vez cantara

 

Raíz y fortaleza

Espíritu sin igual

Alegrías en chacareras

Desde Santiago están sonando

 

Guitarra de vieja esencia

Canto Quichua y bendición

Sos la lengua de mi tierra

Regalito en las ñaupas de mi Dios.

 

Vitu Barraza y Sergio Figueroa

 

 

 


 

 

Para imprimir elija la opción folleto de ambas lados y obtendrá una hojita nomá…

 

El PDF puede solicitarlo sin costo al

3525 439875



sábado, 9 de octubre de 2021

 ayni vol. 64

-Una hojita nomá-

 

 

En esta entrega tres poemas de la faceta menos conocida quizás

del Comandante Ernesto “Che” Guevara

extraídos de la edición que hiciera 
Luzbelito Ediciones Cba 2012 del 
Director y Poeta Nito Biassi



ayni  es una publicación dirigida por Martín Darío Avalos

desde barrio Martín Fierro,

 Villa Ani-Mí,

La Granja, Córdoba, Argentina.

 

Octubre de 2021

 

 

 

¿Qué más da?

 

María Bárzola los guía

y hay resortes que impulsan

a los topos combatientes:

Son mujeres no-mujeres

que duermen en sus camas,

son niños esqueletos

que maman de esas mamas;

es el hambre y la miseria,

la sed de justicia humana,

las que impulsan al combate

a la fiera grey armada.

Ellos lanzan a Bolivia,

desde su muerte ignorada,

la anunciaron de un futuro

que la vida les cobrara.

“Cuando caigan los barones

que el estaño fabricó

y el pueblo diga: ‘son míos’,

sobre los campos yermos,

callarán estos fusiles,

callará también el trueno,

no sonará el pututu

ni se oirán nuevos lamentos,

y las espaldas felices

se doblarán bajo el peso

que pesa todo lo nuestro.”

 

 

Y aquí

 

“Soy mestizo”, grita un pintor de paleta encendida,

“soy mestizo”, me gritan los animales perseguidos,

“soy mestizo”, claman los poetas peregrinos,

“soy mestizo”, resume el hombre que me encuentra

en el diario dolor de cada esquina,

y hasta el enigma pétreo de la raza muerta

acariciando una virgen de madera dorada:

“es mestizo este grotesco hijo de mis entrañas”.

Yo también soy mestizo en otro aspecto:

en la lucha en que se unen y repelen

las dos fuerzas que disputan mi intelecto,

las fuerzas que me llaman sintiendo de mis vísceras

el sabor extraño de fruto encajonado

antes de lograr su madurez de árbol.

Me vuelvo en el límite de la América hispana

a saborear un pasado que engloba el continente.

El recuerdo se desliza con suavidad indeleble

con el lejano tañir de una campana.

 

 

 

 

 

Autorretrato oscuro

 

De una joven nación de raíces de hierba

raíces que niegan la rabia de América)

vengo a ustedes, hermanos norteños.

Cargado de gritos de desaliento y de fe,

vengo a ustedes, hermanos norteños,

vengo de donde venimos los “homo sapiens”,

devoré kilómetros en ritos trashumantes;

con mi materia asmática que cargo como una cruz

y en la entraña extraña de metáfora inconexa.

La ruta fue muy larga y muy grande la carga,

persiste en mí el aroma de los pasos vagabundos

y aún en el naufragio de mi ser subterráneo,

—a pesar de que se anuncian orillas salvadoras—

nado displicente contra la resaca,

conservando intacta la condición de náufrago.

Estoy solo frente a la noche inexorable

y a cierto dejo dulzón de los billetes.

Europa me llama con voz de vino añejo,

aliento de carne rubia, objetos de museo.

Y en la clarinada alegre de países nuevos

yo recibo de frente el impacto difuso

de la canción, de Marx y Engels

que Lenin ejecuta y entonan los pueblos.

 

 

 

 

Para imprimir elija la opción folleto de ambas lados y obtendrá una hojita nomá…

 

El PDF puede solicitarlo sin costo al

3525 439875