¿Falta de más amor? Posible descrédito de la frustración -un acercamiento a las acusaciones de pedofilia de Mahatma Gandhi-
Por Martín Avalos
A esta altura de mi vida, me refiero a mis
43 años, enterarme de la supuesta pedofilia del Maestro Gandhi me hizo pensar y
sentir varios asuntos; sentir que era un niño al que criticaban a sus padres y
debía defender, y pensar en la necesidad de decir mi voz. Esto es lo que me obliga a estas
líneas que pretendo no me traicionen y cieguen en la defensa del Mahatma, más
bien de su mensaje.
Veamos:
1-
Los argumentos de ciertos posicionamientos
que a una primera mirada pueden resultar rígidos son en su mayoría parecidos:
desprestigio por cuestiones morales, ideológicas o materiales, pero pocas veces
políticas: es “negro”, por ejemplo, es “borracho”, es una “tiliga”, es un
“pedófilo”; esto último terriblemente grabe pues implica el abuso a inocentes.
2-
¿Cómo nunca había escuchado una
acusación así con respecto a Gandhi? ¿O la escuché y la ignoré por completo
provocando una represión sin memoria? “Salud
mental” que le llamarían algunos y en este momento yo pienso en una “Barrera represiva de cuidado”
3-
¿Mi desconocimiento y sorpresa responde
a una incurable inocencia y peligrosa actitud frente al terror que producen
algunos seres humanos aún hoy? Tendré cuidado con esto último; no subestimar a
la maldad nunca.
Sobre estos tres aspectos intentaré ordenar
mis ideas escribiendo entonces.
1- Saña
odiosa -¿o falta de amor?-
Cuando me refiero al posible pensamiento
rígido de algunas acusaciones sin argumentos sólidos estoy pensando en tantos
hechos históricos de nuestro pasado nacional como de toda la humanidad que aún
duelen. El primer recuerdo es para una de esas cartas que la esposa de Mariano
Moreno le enviaba a su marido sin saber que este ya había sido envenenado en su
misión a Europa. En una de ellas Guadalupe le cuenta a su esposo que sus
aliados políticos están siendo atacados. Dentro del boicot que sufren está el de
la acusación de “borrachos”. Pienso que tener diferencias políticas con alguien
y acotar todo debate en la aseveración de una adicción o problema de salud o
discapacidad tiene más la intención de desprestigiar a quien no estaría a la
altura de los acontecimientos que se persiguen. Esto en un punto puede ser así,
pero y ¿para cuándo nos damos el debate político? Esto es lo que se soslaya
desviando toda mirada a los puntos que nos pueden hacer reflexionar y tomar
partido por tal o cual idea. En esta maniobra de aparente pensamiento rígido
observamos que no hay ninguna falta de inteligencia, por el contrario: la
astucia acecha contra su enemigo, pero también sobre el desarrollo de la
discusión que puede enriquecer al colectivo, ¿se entiende? Quien no sólo quiere
destruir a su adversario sino que también limita todo desarrollo cultural nos
está destruyendo a todos en un punto. El encono hacia su adversario pareciera surgir
más que de un “pensamiento rígido” de un “sentir rígido". Gandhi pudo
haber sido un pedófilo o Mariano Moreno tener aliados alcohólicos, pero ¿para
cuándo hablamos de sus planteos ideológicos? Surge también la sospecha toda vez
que estos sujetos atacados lucharon contra un poder dominante siendo ambos
asesinados posteriormente.
Por lo dicho no podemos limitarnos en la bronca que genera
el acusar a Galtieri (presidente de facto en la Junta Militar en el año
1979-82) como un sujeto adicto a la bebida. Ello es políticamente incorrecto a
mi entender. El Sr. fue el ejecutivo de una dictadura cívico-militar que
torturó y desapareció personas, anuló Derechos y nos llevó a una guerra nefasta
donde se continuó con el aniquilamiento de los Pueblos Pre Existentes que
conforman nuestro país. ¿Son muchas palabras todo esto? Al contrario, son pocas
e insuficientes, pero también forma parte de nuestras labores, entiendo.
Otro
Botón de muestra
Otro recuerdo de maliciosa intención y
discurso “pacificador” tiene que ver con lo que actualmente estoy leyendo: La Patagonia Rebelde de Osvaldo Bayer,
allí el investigador nos habla del radical Hipólito Yrigoyen entre otros. Por
allá por 1920/21 tiene bajo su gobierno presidencial sanción de ley la que
prohibía la pena de muerte. Mientras se anunciaba orgullosamente la nueva
medida en los diarios porteños se mandaba a fusilar a cientos de obreros en la
Patagonia argentina. (1) Los partes militares aportados por el Coronel Varela o
el Sargento Anaya por supuesto que hablaba de “enfrentamientos” entre
“revoltosos” cuando los pocos testigos sobrevivientes declararon que los
obreros se entregaban sin resistencia y que se los fusilaba en el momento a
algunos, mientras al resto se los hacía cavar sus propias tumbas o se los hacía
cargar los bidones con naftas (cual Jesuses con sus cruces) con los que se los
quemaría. Entre los botines de “guerra” se secuestraba algún que otro revolver
o cuchillo. “La guerra” que implicó el safarí militar a la Patagonia nos
recuerda a la “Conquista del desierto” del Gral. Roca. Lo menos que se puede
hacer en pos de la verdad y honestidad desde el gobierno es quitar los
monumentos a estos genocidas recordados como héroes nacionales; y desde el Pueblo
no fisurar la Memoria.
Y la defensa del Mahatma?
Uds se preguntarán ¿qué tendrá que ver las barbaries
“nuestras” con la acusación que se le hace al hombrecito de la No Violencia?
Bueno, uno realiza asociaciones para entender la realidad. Una característica
de nosotros los cordobeses es que con muy pocos elementos podemos desarrollar
ideas y hablar todo el santo día. Los cordobeses somos seres filosóficos por
imantación de los vientos pareciera. Así es como al entender que una sociedad
toda está conformada en clases económicas (Marx) se deduce que la clase o
clases dominantes de mi país no deben diferir mucho en sus procederes con las
de otros países; después de todo los países se forman, dividen y desaparecen,
pero el ser humano viene siendo el mismo animal desamorado (o enamorado) de
siempre. Por ello las experiencias nacionales de utilización capciosa del
lenguaje ayer u hoy en nuestro país vemos que se repiten en algunos otros casos
y debe hacerlo en todos cuando se trata de desacreditar a los grandes Maestros
que nos ha regalado la vida: “El mahatma
se acostó con niñas vírgenes, él mismo lo ha dicho: es un pedófilo”, argumento
ad hominem; o sea, él lo dijo, aprovechemos para atacarlo.
2-Desmemoriar la Memoria
Sobre el segundo punto, el de nunca haber
escuchado o haberlo borrado rápidamente de mis recuerdos dicha acusación pienso
que puede implicar una posible actitud de salud mental que muchas veces nos “juega
en contra” y nos puede hacer ver como eternos inocentes, pero que debe corregirse.
En términos holísticos cavilo sobre su relación con la hipoacusia que me
acompaña. Pero La Verdadera Memoria
es la que nos guía por el Camino del Amor,
ese que no va por tierra sino elevado de ella, entre flores y alas. No me
detendré en este punto para no desviar el tema que nos llama en este momento.
Las acusaciones
a) La
primera que aparece ante mí al googlear “Gandhi acusado” es de La Vanguardia (2), allí, bajo el primer
título de Luces y Sombras: La polémica detrás de Mahatma Gandhi.
La nota aporta más difamaciones que datos
concretos en realidad. Por ejemplo la entrevista del Mahatma con Musollini y
Hitler. Pero todo ser de paz puede entrevistarse con seres oscuros y ser
respetuoso en el trato hacia ellos. No veo en eso un indicio de racismo. En
cuanto a su “pedofilia” menciona el hecho que el mismo Gandhi hizo público, el
de dormir desnudo en la misma habitación con jóvenes sin ropa para probar su
castidad. Esa prueba hoy produce más rechazo que aprobación, pero por lo visto
era la prueba que se reclamaba 70 años atrás. No menciona una acusación de
violación realizada por las menores de esos encuentros. Claro que hoy hay una
sensibilidad distinta, pero digo que esas experiencias no me alcanzan para
desacreditar al Maestro y mucho menos a su doctrina de No Violencia y reparto
de riquezas.
Sobre
sus cartas de la juventud que él escribiera y donde expresaría que los negro
eran inferiores, bueno, evidentemente evolucionó su pensar y sentimiento al
percibir en su adultez a todos los seres
humanos como hermanos.
b) La
segunda nota es del sitio XLSemanal y su autor es Juan Eslava Galán (3). Allí el
Sr. Galán repite las sospechas y sombras en torno a la figura del activista e
incansable Gandhi en materia de racismo y pedofilia sin presentar pruebas de
maltrato o abuso en el caso de la segunda sospecha; en cuanto a la primera ya se
dijo desde aquí que evidentemente el niño de la casta de comerciantes estudiado
en Londres evolucionó en sus pensamientos y sentimientos con respecto a los
pueblos colonizados y en cuanto a los colonizadores. Disculpe Sr. Juan, pero su
nota, que me parece muy bien escrita por otro lado, no me convence en cuanto a
las sospechas mencionadas. Menos con lo del Nobel.
“Estas sombras, y algunas otras,
unidas a su pensamiento un tanto errático desde la lógica occidental,
determinaron que a Gandhi nunca le concedieran el Nobel de la Paz, aunque
estuvo nominado cinco veces.”
A Henry Kissinger le dieron el Nobel de la
Paz en el año 1973 mientras su elaboración del Plan Cóndor se ponía en práctica
en Chile con Pinochet y dejaba un saldo de 40.000 desaparecidos. Menos de tres años
después se pondría en ejecución en nuestro país con un saldo de 30.000
desaparecidos y la Guerra de Malvinas. El Plan Cóndor puso Dictaduras Militares
en América del Sur en la segunda mitad del siglo pasado y dejó desaparecidos y
muertos en los vecinos países de Uruguay,
Paraguay, Bolivia, Brasil. O sea
que no es garantía de seriedad para mí esto de los Nobels. Disculpe.
3-Furioso encono
Sobre no subestimar a la maldad, y descreer de ella, claro, me recuerda al
querido Caudillo riojano “Chacho” Peñaloza. Este luchaba ferozmente por la
justicia Federal en nuestro territorio, pero cuando le proponen una
“conversación” para llegar a un acuerdo de paz él dócilmente se entrega. Lo van a buscar donde se
encontraba escondido y sale sin resistencia entregando su propio facón; con ese
mismo cuchillo el soldado a cargo de la operación le dio muerte ahí mismo.
Valla traición a un hombre de la Patria bajo la presidencia de Mitre y el acoso
del “civilizado” gobernador Sarmiento quien torturó a la viuda haciéndola
caminar atada durante kilómetros para hacerla barrer con hojas de palmeras la
plaza pública. Lamentables ejemplos de odio en la humanidad estos. Por ello la
Sagrada Memoria de los Pueblos debe ser cuidada no para alimentar enconos, sino
para cuidar aún más al Amor.
Volviendo a la defensa de las ideas del
Maestro de la Humildad más arriba nos preguntábamos: y ¿para cuándo nos damos el debate? Esto es lo que se soslaya desviando
toda mirada a los puntos que nos pueden hacer reflexionar y tomar partido por
tal o cual idea. Hablo de las ideas de minimizar la violencia que llevamos
dentro (introducida por el poder); hablo de consumir lo mínimo indispensable y
ser solidario con el resto de la humanidad y creación. Leer y releer al Mahatma
Gandhi en su obra es aún una tarea necesaria.
Quizás Gandhi sea indefendible, pero
quisiera que volvamos a pensar en sus ideas; quisiera creer que al menos se
puede intentar el vivir en paz.
Ojalá estas líneas inspiren inquietud,
deseos y actitud de cuidar la memoria y amar la verdad y la creación.
Nota:
(1)
Para más información leer el clásico de
Osvaldo Bayer La Patagonia Rebelde.
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