un video de mi hijo el video
domingo, 17 de noviembre de 2024
viernes, 1 de noviembre de 2024
Marcha de los
Bombos -Santiago del Estero-
-Unas líneas a
partir de mi visita-
Por Martín
Avalos
Los años ni las
distancias jamás pudieron lograr
de mi memoria
apartar y hacer que te heche al olvido
ay, mi Santiago
querido, añoro tu quebrachal.
Los Manseros
Santiagueños (1)
En Santiago, la
chacarera, tiene
la gracia que en
el mar tiene el pez (…)
Ica Novo (2)
Volviendo de la XXII Marcha de los
Bombos en la ciudad de Santiago de Estero, con sonidos de parches, aros y
violines en mi cabeza reflexiono, en el cansancio de la jornada y la víspera, sobre
las vivencias del Pueblo Santiagueño, su entrega, su lucha. Entrando al sueño
se dispara el título de Bombo Legüero -Memoria y proyección. No haré más
que intentar sumar en ese sentido recordando de Santiago que “Su cuna fue un
humilde rancho y un bombo la bautizó” (3)
Dónde, cómo, por qué la Marcha de
los Bombos
En la Ciudad de Santiago del Estero, Madre
de Ciudades (pues fue la primera fundada en tiempos de colonización por parte
del europeo, españoles puntualmente), se lleva a cabo esta Marcha,
verdadero peregrinaje, por parte del Pueblo santiagueño y argentino, ya que
para tal motivo lo hacen desde distintos puntos del país personas que se
sienten movidos por la cultura y la alegría características distintiva de la
provincia.
Según he podido rastrear, desde el año
2003 se realiza la Marcha… que representa parte de la identidad de su
gente en vísperas del aniversario de la fundación de la Ciudad.
En nuestro caso llegamos al
Patio del Indio Froilán, célebre luthier de bombos legüero, donde se
realiza la vigilia: peña que aguarda el nuevo día y la caminata bombista
hasta el Parque Aguirre donde culminaría dicha actividad.
En la columna se apreciaba a distintas agrupaciones
folclóricas, algunas con sus vestimentas, uniformes, pancartas, estandartes,
banderas. No faltaban las wipalas andinas, las imágenes de santos y vírgenes; casi
que encabezando venía por ejemplo San Francisco Solando y su violín. Personas
que participaban individualmente o con sus familias, pequeños con sus primeros
bombitos siguiendo el pulso de la marcha. En ese momento pensé en todas las
consignas sutiles presentes allí: por el trabajo, por el monte, por la salud. Habíamos
llegado con nuestra comitiva el día anterior, 19 de julio, aniversario de la
caía de Jorge Roberto Santucho, valiente luchador de los oprimidos nacido en la
provincia de Santiago; no podía dejar de establecer conexiones constantes.
Existe una fibra íntima en el Espíritu de este y todos los Pueblos: allí su
herencia y futuro.
Antes de salir en Córdoba
El amigo Alberto Cardoso coordinaba el
viaje desde nuestra Ciudad de Córdoba; él es santiagueño pura cepa y
organizador de peñas, viajes y eventos. Allí menciona su orgullo de estos
viajes y sus reflexiones sobre el rol del santiagueño: estamos – cito de
memoria- desparramados por el mundo para llevar nuestra alegría, donde haya
un santiagueño va a haber un bombo, una guitarra y el canto, decía. En un
momento agregó: acá en Córdoba también hay chacarera, pero es más melódica. No
serían menores estas reflexiones del amigo Cardoso y quedarían sonando en mi
cabeza; claro que pensaba de Hedgar di Fulvio, compositor nuestro y su Corazón
solitario (4)
En el Patio del Indio
El Patio del Indio Froilán
González es un predio de unos cincuenta metros por cincuenta con árboles de
especies nativas, reconocí talas y creo algarrobos negros, con feria de comida
y objetos alrededor. Un escenario se ubica bajo un gran algarrobo negro, y
donde al igual que en el centro de la ciudad llama la atención la ausencia de
perros; será lo que en mi barrio abundan.
Los bombos marcan el pulso entre algunos
gritos: es el sonido del monte cuando la fiesta, pensé. También comprendí que
la chacarera cordobesa es melódica, melodiosa, hasta melancólica en algunos
casos, como el algarrobo blanco que tenemos en nuestras serranías. La
santiagueña es sentenciosa como el ramaje del algarrobo negro. Estas
cavilaciones apenas fueron una puntita que sirven para armonizarte con el
paisaje. Las agradezco.
Museo de la Ciudad
El tiempo permitió el ingreso al
Museo del Bicentenario y es de lo más sorprendente como ante el avance de la
ciencia y el mercado la memoria no desaparece. Allí están presente datos y
objetos de los primeros habitantes, los Pueblos pre existentes a la Conquista y
Colonia. Arte sacro, identidad gaucha, primer violín de Don Sixto Palavecino y
una sachaguitarra de Elpidio Herrera. La sala dedicada a los que partieron al
silencio es conmovedora, ese homenaje a los que fallecieron está lleno de amor.
No pude recorrerlo todo, pero seguro hay o habrá un espacio a las víctimas del
terrorismo de estado. Santiago del Estero, Madre de Ciudades se me figuró, al
salir, como hermana mayor, la que cuida el legado de los padres, la que
recuerda sus enseñanzas; Córdoba como la del medio, la rebelde, la de la Reforma
del 18, la del Cordobazo. Cosas que a uno se le cruzan. Pero lo
cierto es que la verdadera Memoria no es selectiva, no puede serlo. Hasta el
olvidao lo sabe y por ello canta: el que se quedó de pie poniéndote el
pecho. (5)
Finalizando
Volviendo ya, no puedo dejar de
pensar y sentir (sentipensar, bello nuevo concepto que por ahí escuché), y así
me dormí, en la herencia del pueblo santiagueño que debemos cuidar. La
mercancía el mercader nos mete, (y ojalá que tanta economía circulando pueda
traducirse en remedio en los hospitales, vidrios en las escuelas, comida en
cada mesa). Digo que su chuchería introduce para que nos descerebremos y
perdamos identidad y lucha, pero la verdadera herencia se cuida y defiende y junto
a Sixto Palavecino digo: ¡Quichuicemos Argentina y el mundo! (6)
Listado de canciones:
1)
Añoranzas, Los Manseros Santiagueños.
2)
Del norte cordobés, Ica Novo.
3)
Añoranzas, Los Manseros santiagueños.
4)
Corazón solitario, chacarera. Hedgar Di
Fulvio, folclorista nacido en Carrillobo, Cba.
5)
El Olvidao, Néstor Garnica.
6)
Quichuzar el mundo, Sixto Palavecino.