ayni vol. 70
-Una hojita nomá-
En esta entrega María Elena Walsh
ayni es una publicación dirigida por Martín Darío
Avalos
desde barrio
Martín Fierro,
Villa Ani-Mí,
La Granja,
Córdoba, Argentina.
Agosto de 2023
Canción
del Jardinero
Mírenme,
soy feliz entre las hojas que cantan
cuando
atraviesa el jardín, el viento en monopatín.
Cuando voy
a dormir, cierro los ojos y sueño
con el
olor de un país florecido para mí.
Yo no soy
un bailarín porque me gusta quedarme
quieto en
la tierra y sentir que mis pies tienen raíz.
Una vez
estudié en un librito de yuyo
cosas que
solo yo sé y que nunca olvidaré.
Aprendí
que una nuez es arrugada y viejita
pero que
puede ofrecer mucha, mucha, mucha miel.
Del
jardín, soy duende fiel, cuando una flor está triste
la pinto
con un pincel y le toco el cascabel.
Soy
guardián y doctor de una pandilla de flores
que juegan
al dominó y después les da la tos.
Por aquí,
anda Dios con regadera de lluvia
o
disfrazado de sol, asomado a su balcón.
Yo no soy
un gran señor pero en mi cielo de tierra
cuido el
tesoro mejor, mucho, mucho, mucho amor.
Serenata
para la tierra de uno
Porque me
duele si me quedo
pero me
muero si me voy.
Por todo y
a pesar de todo, mi amor
yo quiero
vivir en vos.
Por tu decencia
de vidala
y por tu
escándalo de sol.
Por tu
verano con jazmines, mi amor
yo quiero
vivir en vos.
Porque el
idioma de infancia
es un
secreto entre los dos.
Porque le
diste reparo
al
desarraigo de mi corazón.
Por tus
antiguas rebeldías
y por la edad
de tu dolor.
Por tu
esperanza interminable, mi amor
yo quiero
vivir en vos.
Para
sembrarte de guitarra
para
cuidarte en cada flor.
Y odiar a
los que te castigan, mi amor
yo quiero
vivir en vos.
Porque el
idioma de infancia
es un
secreto entre los dos.
Porque le
diste reparo
al
desarraigo de mi corazón.
Porque me
duele si me quedo
pero me
muero si me voy.
Por todo y
a pesar de todo, mi amor
yo quiero
vivir en vos.
Canción de
cuna para un gobernante
Duerme
tranquilamente que viene un sable
a vigilar
tu sueño de gobernante.
América te
acuna como una madre
con un
brazo de rabia y otro de sangre.
Duerme con
aspavientos, duerme y no mandes
que ya te
están velando los estudiantes.
Duerme
mientras arriba lloran las aves
y el
lucero trabaja para la cárcel.
Hombres,
niños, mujeres, es decir, nadie
parece que
no quieren que tú descanses.
Rozan con
penas chicas tu sueño grande
cuando no
piden casas, pretenden panes.
Gritan
junto a tu cuna: "¡no te levantes!"
aunque su
grito diga: "oíd, mortales".
Duérmete
oficialmente, sin preocuparte
que solo
algunas piedras son responsables
que los
lirios del campo no tienen hambre
que ya te
están velando los estudiantes
y el
lucero trabaja para la cárcel.
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elija la opción folleto de ambos lados y obtendrá una hojita nomá…
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