El tren de Schultz -pequeño viaje por Canto Ciego-
Por Martín Avalos
Chu, chu!!! Y el canto de la Poesía te invita a colgarte al tren. No es la primera vez que lo hacés. Una de las características de los chicos de tu barrio (y de muchos barrios) es intentar abrirse paso en el mundo mercantil y ver de gozar de sus dones, aunque veas la peli de atrás, escuches desde abajo del escenario, o viajes entre vagones. Así, no querés quedarte sin saber más de qué se trata esa Poeta que tanto cantó a los niños.
-Doña Fryda, acá estoy!
Canto Ciego es un ejemplar de colección en los estantes de tu casa. Un poemario de Fryda Schultz de Mantovani publicado por Editorial Losada en 1949. En ese sentido, el tren pasó por casa; de grande.
Lo conseguiste porque pensaste que se trataba de un libro para niños, pero no fue es así en este caso. Habías leído “El Mundo Poético Infantil” hace un tiempo y te había encantado. Esa idea que los niños naturalmente tienen la Poesía en ellos, y que los adultos, debemos intervenir con mucha cautela para no amputarla, decididamente te conquistó. Doña Fryda me cae bien.
Canto Ciego comienza con una cita de Baudelaire. Te encanta el Poeta de Las flores del mal. Lo disfrutaste enormemente en esa soledad que ya ibas aceptando. Luego leíste ese Prólogo que escribiera para unos cuentos de Poe, te acordás? No leíste los Cuentos porque sólo encontraste ese puñado de hojas amarillentas en la basura, o no?
-Sí. En San Vicente, una siesta vacía. Tuve mucha suerte!
Ahí terminaste de aceptar tu soledad.
A Baudelaire lo leíste en sus traducciones. Alguien pensó que no todos podrían hacerlo sino. La cita de Canto Ciego está en francés. “Como aquel tren que pasó cargado de frutas rojas / y nosotros en la estación sin comernos ni una sola” * Canta Piero en este momento. -Doña, una manzana por favor. Eso duele. Hinca aquí dentro. Nos hubiera gustado la traducción.
El texto decía:
Grands bois, vous m'effrayez comme des cathédrales;
Vous hurlez comme l'orgue; et dans nos coeurs maudits,
Chambres d'éternel deuil où vibrent de vieux râles,
Répondent les échos de vos De profundis .
Hoy con el servicio de internet una traducción es:
Grandes bosques, me espantáis como catedrales;
Aulláis como el órgano; y en nuestros corazones malditos,
Estancias de eterno duelo donde vibran viejos estertores,
Responden a los ecos de vuestros De profundis. **
Veo a Fryda relatando historias a los chicos del tren. Esos relatos tienen poesías. Ellos la miran entusiasmados. Un niño gozando del vuelo de las palabras es un niño al que le crecen alas. ¿O la Poesía peina alas en los infantes?
Luego se sienta sola en un banco que le queda pequeño para tanta tristeza. Relee su libro, y se encuentra tan solitaria como cuando lo escribió.
Fryda Schultz de Mantovani nació en Morón, Bs As un 19 de diciembre de 1912, y su deceso se produciría un 10 de abril de 1978. Su tarea fue la investigación, la escritura, donde desarrolló la crítica literaria, la poesía, y también desempeñó la docencia.
Sobre Fryda se podría escribir e investigar mucho, lo dejo para quienes tengan esa vocación. Me bajo del tren llegando a la próxima estación, y sentado bajo un algarrobo leo los Poemas que me regaló. -Gracias Sra. Necesito de estos encuentros. Todo suyo, uno de la mayoría silenciosa.
Algunos de sus poemas en Canto Ciego:
EL PINO SOLO
El cabello tirante
y ojos redondos,
la gracia de la niña
es el asombro.
Al pino le pregunta
acariciándolo,
que por qué está llorando
que quién lo asusta.
El pino le diría:
lloro de gozo.
(La gracia de la niña
es el asombro).
LA VOZ Y LA MIRADA
La madre tiene una voz
desmenuzada en palabras.
Pero la niña se queda
mirándola, cuando habla…
Que la voz es transparente
como el aire por la cara
y deslíe, como el sueño,
su ternura en gota cálida.
Si de lejos se la oye
lo que dice es cosa clara,
pero cerca, aquella voz
tiene musgo de mirada
y sedoso entendimiento
que no pueden ser palabras.
Ve la niña en esa voz,
desde el mundo que habitara,
una imagen, que la une
con su madre de alma a alma.
Por eso la mira tanto,
Como si no la escuchara.
Notas:
*Hoy me banda toca el rock, Piero, en el disco Qué generosa sos mi tierra- año 1984
**Obsesión, poema de Charles Baudelaire de su libro Las flores del mal, año 1857 (reúne poemas desde el año 1840 al 57)
Cualquier aporte es bienvenido a aynilibros@gmail.com . Gracias.
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