ayni vol. 58
-Una hojita nomá-
En esta entrega tres poemas del
Poeta mendocino.
Armando
Tejada Gómez,
nacido
en Mendoza el 21 de abril de 1929
fallece
en Buenos Aires, 3 de noviembre de 1992
ayni es una publicación dirigida por Martín Darío
Avalos desde barrio Martín Fierro, Villa Ani-Mí,
La Granja, Córdoba, Argentina.
Febrero 2021
|
Primera soledad |
|
Hoy
mi madre no me quiso. La he rondado horas enteras vestido de capitán, de mago, de marinero, pero nada, no me quiso, ni me ha pegado
siquiera.
Salgo a morir al baldío volteando todas las puertas.
Arde el sol en el silencio amarillo de la siesta.
Ni gatos ni vigilantes. Sólo la calle desierta.
¿Cómo me voy a morir sin que mi madre me vea?
Del libro Profeta en su Tierra, 1968 |
|
Descubrimiento
de las cosas De enjuto gris, el Oficial nos
dijo: -Deben desalojar esta vivienda. Mi madre tapó el llanto con las
manos de pie, sobre el umbral de la
pobreza. Y ya. Y era inmediato. Y muy de
prisa. El agente se queda de Consigna para cumplimentar el
Lanzamiento. Pasó del gris al negro,
imperturbable y luego, bostezó en nuestro
silencio.
La intemperie es procaz. Saqué
la mesa, con al almuerzo muerto, a la
vereda, las sillas de totora,
despintadas, destotoradas: con el culo
afuera. La intemperie es hipócrita. Oi
vecinos condoliéndose de lejos,
reprobando no se sabía a quién, pero
royendo en nuestra humillación un hueso
rancio.
Mi madre ató un colchón, juntó la ropa: lágrima a lágrima desarmé su cama, el milico ayudó con el ropero
que fue el que resistió con más agallas.
|
|
La pobrecita madre mía enseres diminutos, cosas viejas, remanentes del uso de otros días enmohecidos ya por la tristeza: una tijera rota, tres botones, cabos de vela, un candil sin asa, la sartén de freír nuestra alegría, la risa muerta de la palangana. No terminaba nunca de juntar su vida entre las cosas palpitantes, la intimidad exigua de esa pieza, el orden de sus sueños vulnerables.
El sol, aquel solazo del Oeste, me astillaba alfileres de
impaciencia, el Agente bufaba con bigotes y el vecindario hervía en la vereda. -Vamos, madre, está bueno ya, le
dije, deje de revolver las cosas viejas; para qué sirven, madre? Y ella dijo: -Para tocar la vida y comprenderla.
Cuando salió, traía su geranio y se puso a regarlo en la vereda.
Bs As 1976 del libro Bajo Estado de Sangre
Canción con todos Salgo a caminar por la cintura
cósmica del Sur Piso en la región más vegetal
del viento y de la luz Siento al caminar toda la piel
de América en mi piel Y anda en mi sangre un río que
libera en mi voz su caudal.
Sol de Alto Perú, rostro Bolivia,
estaño y soledad Un verde Brasil, besa mi Chile,
cobre y mineral Subo desde el Sur hacia la
entraña América y total Pura raíz de un grito destinado
a crecer y a estallar.
Todas las voces todas, todas
las manos todas Toda la sangre puede ser canción
en el viento Canta conmigo, canta, hermano
americano Libera tu esperanza con un
grito en la voz.
Todas las voces todas, todas
las manos todas Toda la sangre puede ser canción
en el viento Canta conmigo, canta, hermano
americano Libera tu esperanza con un
grito en la voz.
Música César Isella Letra Armando Tejada Gómez
Del libro Toda la Piel de
América 1984 |

No hay comentarios.:
Publicar un comentario