miércoles, 27 de mayo de 2026

 

ayni vol. 78

-Una hojita nomá-

 

En esta entrega

2do Encuentro del

Taller Literario ayni en

La Casa del Libro

 


ayni  es una publicación dirigida

por Martín Darío Avalos

desde Barrio Martín Fierro,

 Villa Ani-Mí,

La Granja, Córdoba, Argentina.

 

Mayo de 2026

 

Hoy: La vida puerca

A 100 años de El Juguete Rabioso de Roberto Arlt

 

 

Capítulo 2: Los trabajos y los días

(Fragmento)

 

Hablaba estremecido de coraje; rencor a sus palabras tercas,

odio a la indiferencia del mundo, a la miseria acosadora de

todos los días, y al mismo tiempo una pena innominable: la

certeza de la propia inutilidad.

Más ella insistía como si fueran ésas sus únicas palabras.

_-Tenés que trabajar…

-¿De qué?... a ver ¿de qué?

Me sentí impulsado a levantarme, a cogerla de los hombros y

zamarrearla, gritándole en las orejas:

"¡No hable de dinero, mamá, por favor...! ¡No hable... cállese...!"

 

(…)

 

Estábamos allí, inmóviles de angustia. Afuera la ronda de

chicos aún cantaba con melodía triste:

 

 

 La torre en guardia,

la torre en guardia

la quiero conquistar…

 

 

Pensé:

 

Y así es la vida, y cuando yo sea grande y tenga un hijo, le diré:

Tenés que trabajar. Yo no te puedo mantener. Así es la vida. Un

ramalazo de frío me sacudía en la silla.

Ahora, mirándola, observando su cuerpo tan mezquino, se me

llenó el corazón de pena.

                              

 

Capítulo 3: El juguete rabioso

(Fragmento)

 

De pronto se hizo tan evidente en mi conciencia la certeza de

que ese anhelo de distinción me acompañaría por el mundo,

que me dije:

No me importa no tener traje, ni plata, ni nada;

y casi con vergüenza me confesé:

 

Lo que yo quiero, es ser admirado de los demás, elogiado de los demás.

¡Qué me importa ser un perdulario! Eso no me importa… Pero esta

vida mediocre… Ser olvidado cuando muera, esto sí que es horrible.

¡Ah, si mis inventos dieran resultado! Sin embargo, algún día me

moriré, y los trenes seguirán caminando, y la gente irá al teatro como

siempre, y yo estaré muerto, bien muerto… muerto para toda la vida.

 

(…)

 

Ahora, cuando vaya a casa, mamá quizás no me diga nada. Con

gesto de tribulación abrirá el baúl amarillo, sacará el colchón,

pondrá sábanas limpias en la cama y no dirá nada. Lila, en

silencio, me mirará como reprochándome.

—¿Qué has hecho, Silvio? —y no agregará nada.

¿Qué será de mí?

¡Ah, es menester saber las miserias de esta vida puerca, comer

el hígado que en la carnicería se pide para el gato, y acostarse

temprano para no gastar el petróleo de la lámpara!




Hipérbarton: alterar deliberadamente, a no, el orden habitual de los componentes de una oración o idea. (definición de elaboración colectiva).   Ej: Escalera arriba lanzámosnos.

 

 

     Consigna de taller: Tomar una oración de El Juguete Rabioso y aplicar hipérbaton.

 

 

     Con donaire, Lucio encendió la cerilla en la zuela de su zapato, y ofreció, para nosotros, formidable novedad, cigarrillos egipcios. 

Blas Peña

 

     Formidable para nosotros novedad con donaire encendió en la suela de sus zapatos la cerilla y Lucio ofreció cigarrillos egipcios.

Magui M.

 

     Lucio ofreció, formidable novedad para nosotros, cigarrillos egipcios, y en la suela de su zapato con donaire la cerilla encendió.

Ma. Av.

 

 

 

 


 

Para imprimir elija la opción folleto de ambos lados y obtendrá una hojita nomá…

 

El PDF puede solicitarlo sin costo al

3525 439875

domingo, 24 de mayo de 2026

 




El otoño trunco de Haroldo Conti

-supremacía de la vida en el escritor asesinado-

(En base al cuento Todos los veranos, 1964)

 

     Conti observa la desaparición de la "obra muerta" pero corre "hacia la mañana". Qué es esto sino el apriete, la sujeción, de la vida, y el escribirlo al Pueblo, el convite al futuro presente, o sea, al anhelo vivo del ahora. En Conti se captura la vida y se la comparte. En Conti anida el deseo de Comunión.

     Todos los veranos es el primero de los relatos del libro homónimo. “A veces pienso en mi viejo. O es un barco que parte o esa gente vagabunda que trae el verano o simplemente una luz en el río. Entonces me siento en la costa y pienso en mi viejo”. El subrayado es nuestro para marcar el tiempo del año. Dicho tiempo es el de cosecha del fruto maduro y abundancia. (Aunque nos la robe el Estado, pero es otro asunto ese que abordan muchos autores ya). El verano lo acerca al narrador a la memoria de su padre relacionada a la gente vagabunda. La Memoria del Pueblo es el recuerdo de sus sucesos, actores, causas y consecuencias, o sea, una memoria completa; no solo un listado de hechos. Una Comunidad sin memoria, en un lugar (que no reconociéndolo como territorio propio del que forma parte) transita sus días, es un rejunte de seres que desconoce que la cosecha no es eterna y que el no planificar para el tiempo del invierno pasará hambre, frío y sobrevendrá la muerte entre sus habitantes. El negacionismo no nos protege, aventajándonos; quienes lo promueven, en la quita de esos alimentos, y recursos en general, ellos mercantilizarán en su provecho exclusivo. Conti lo sabe por eso recuerda y comparte.

     Más adelante nos dice: “El viejo sonrió, agitó una mano y saltó a tierra. Era una de las primeras tardes de calor, al comienzo de la primavera”. Nuevamente las estaciones marcando el tiempo. La abundancia para recordar al padre. El comienzo de esa abundancia, el brote de la flor, también ligada al recuerdo del padre, a la alegría en este caso: “Era muy dulce la voz del viejo en esa ocasión, aquella tardecita de primavera”. Así mide el narrador los episodios, el tiempo, con las estaciones del año o con sus características como veremos. “Y los días maduraban en el corazón del verano”. No sólo el verano tendrá corazón y señas, sino que será que “En el corazón del verano habita el dorado”. Su solsticio opuesto traerá “el rigor y la soledad” y también poseerá latidos: “Pero reservó una parte para otro pez, completamente distinto, que habita en el corazón del invierno “.

     “A fines de septiembre oímos claramente la voz del zorzal y nos tiramos confundidos”. Seguramente el mirlo no era de aparecer por esos lugares en esos tiempos, por ello decíamos que existen señales claras. Las que menciona también sobre el pejerrey: “(...) la temporada de anunció en marzo con unos fríos prematuros, pero como sucede invariablemente el pejerrey en los primeros días de abril y, entre junio y julio, la temporada alcanzó su plenitud”. Más adelante dirá “(...) fue la primera vez que sentí los mismos síntomas que mi padre, esa oscura ansiedad que me oprimía el pecho. Por primera vez, como mi padre, sentí la alegría y la tristeza de ser un hombre solitario, y ansié metas distantes y aguardé la mañana seguro de grandes acontecimientos, y por la noche me estremecí de imprecisos deseos, percibiendo vida y ruidos remotos suspendidos como esferitas en la laxitud de las sombras, desplazándose según el viento (...)” las alegrías y tristezas que siente el dueño de la voz que habla seguramente fueron sentidas por el autor de esas letras, un escritor perseguido por sus ideas y accionar político, un escritor que se negó a salir del país escondido, exiliándose. Como un Sócrates prefirió quedarse y como un Che Guevara no seguro de la victoria pero con la convicción de que era una causa digna de entregar la propia vida. Seguramente sabía como lo dijera en el cuento “Si algo sobra en esta parte del mundo es donde estar solo.” Y sabiendo que ese era el sentimiento de todo un Pueblo decidió quedarse y enfrentar su destino.

      No pudiste disfrutar el otoño porque las sombras del mal te lo dejaron trunco y nos privaron de tu sonrisa y tu palabra. Nos queda, claro, la Memoria y su cuidado junto al trabajo de la justicia social.

 

Ma. Av.

 

24 de mayo de 2026



viernes, 22 de mayo de 2026

 

ayni vol. 77

-Una hojita nomá-

 

En esta entrega 1er Encuentro del

Taller Literario ayni en

La Casa del Libro

 



ayni  es una publicación dirigida

por Martín Darío Avalos

desde Barrio Martín Fierro,

 Villa Ani-Mí,

La Granja, Córdoba, Argentina.

 

Mayo de 2026

 

El tema es: La Palabra

 

"¿Qué es la palabra? La copia en sonidos de una excitación nerviosa"

Friedrich Nietzsche

 

 




Duerme tranquilo

Alfonsina Storni

 

Dijiste la palabra que enamora

A mis oídos. Ya olvidaste. Bueno.

Duerme tranquilo. Debe estar sereno

Y hermoso el rostro tuyo a toda hora.

 

Cuando encanta la boca seductora

Debe ser fresca, su decir ameno;

Para tu oficio de amador no es bueno

El rostro ardido del que mucho llora.

 

Te reclaman destinos más gloriosos

Que el de llevar, entre los negros pozos

De las ojeras, la mirada en duelo.

 

¡Cubre de bellas víctimas el suelo!

Más daño al mundo hizo la espada fatua

De algún bárbaro rey y tiene estatua.

 

 

 



“Hay palabras lindas como:

tilo,

viento,

arena,

amapola,

ardilla,

limón.

 

Otras suenan feo como:

trueno,

loro,

trompeta,

repollo,

galleta,

carbón”.

 

Edith Vera.

 





     Consigna de taller: Entre palabras, palabras que enamoran, palabras lindas y feas.

 

     El tren une la capital con las ciudades del resto de las provincias. Cada estación una parada. Gente que sube o que baja. En cada estación se lo ve: el inspector con su clásico saco gris y su gorra, el silbato y su voz inconfundible anunciando la próxima estación: “¡Retiro! ¡Parando en todas!”

Blas Peña

 

     Qué inquieta que estás hoy, lo que más cuesta en este mundo (mi mundo) es la palabra y ahora tengo que explotarla, exprimirla, usarla, liberarla.

     Siempre encerrada en un cajoncito sin llave, y hoy libre, desnuda camina en el tablón.

     Se cerró el cajón. Mucha exposición. El cajón tiembla, se mueve. Ahí está por ahora. No sé más tarde.

Magui M.

 

     La Palabra que enamora, fue, debió ser, La Palabra con mayúsculas. Ninguna palabrita chirusa puede arrancar brillo en tus ojos (a menos que te visite la malicia). Ninguna palabrota cochina puede esconder tu rostro ruborizado, sólo encender la injusticia en tu piel y alma hiriéndote. Ninguna palabrucha de cuarta puede elevarte al cielo del enamoramiento sacando las patas del fuentón con agua y sal para aliviar tus pies obreros. Ninguna palabreja vieja puede ganar a la nueva. La Palabra que enamora será la sentida: Pan, Trabajo, Compañera, Memoria.

Ma. Av.

 

 

 

 


Para imprimir elija la opción folleto de ambos lados y obtendrá una hojita nomá…

 

El PDF puede solicitarlo sin costo al

3525 439875