El
hombrecito del puente
-un
breve homenaje
al
Poeta cordobés
Jorge
Vocos Lescano-
por
Martín Darío Avalos
ayni
2020
El
hombrecito del puente -un breve homenaje el Poeta cordobés Jorge Vocos Lescano-
1ra edición
numerada a medida que salen. Se imprimen, cosen y arman en casa. noviembre
2020.
Contacto con el autor: aynilibros@gmail.com y aynilibros.blogspot.com
Facebook: Martín Avalos
Palabras
de Susana Lobo Mayorga
Jorge Vocos Lescano fue
ciudadano por elección de Río Ceballos
Aun viviendo en Buenos
Aires su paisaje afectivo lo remontaban al entorno rioceballense.
Tuvo un afecto
consolidado, que supo volcar
en numerosos poemas.
Y digo que fue
ciudadano por elección, por el testimonio
cordial y permanente del que dio
cuenta, como su casa, cercana al
primer puente que lleva su nombre, y ese
andar curioso por nuestras calles que
le daban un aire de pertenencia.
Su mirada poética
gestó Canciones de Río Ceballos,
palabra atenta y serena, como un agua de luz que llega a los sitios y su gente, a la naturaleza y sus habitantes.
De ese libro
especialmente quedó con fuerza entre los vecinos:
Usted que es de allí
"Usted
que es de allí, que de allí viene,
cuéntenme:
Río Ceballos qué tiene
qué tiene que yo no sé.
Qué de más, en cielo, en sierra,
qué tiene de más en qué,
para que no haya nada en la tierra
lugar alguno que le
ponga sombra o ponga el pie.”
……………………...
Lo conocí en la Biblioteca
Popular Sarmiento. En el momento,
alguien comentó sobre su presencia.
Sabía de su labor con
la palabra, de la herencia que iba
forjando.
El
tiempo más hermoso, (una estampa de la vida veraniega
de su infancia en Río Segundo) había convivido en el aula con mis alumnos, lo que me daba un espacio común.
Fue agradable el
dialogo permitiendo que continuara epistolarmente, con un rol casi docente.
En ese tiempo la
Municipalidad había organizado un concurso literario y su nombre surgió como referente y autoridad
para conformar el jurado de la convocatoria 1986,prestigiando el evento junto
con poeta y locutora Carolina Vocos y el Dr. Oscar Caeiro.
Promover la poesía,
convocar a nuevas voces,
fue una tarea en la que se mantuvo
presente ampliamente, mientras yo
cumplía el rol de encargada del Área
Letras de la Municipalidad de Río Ceballos.
Por su gestión, fui invitada al Centro Cultural San Martín en
Buenos Aires, a un foro de poetas y a distintas actividades y notas radiales.
De alguna forma, en ese tiempo tan lejano a la inmediatez
actual en la comunicación, fue Vocos Lescano quien me abrió las puertas al
mundo capitalino literario, el cual, parecía inalcanzable e inmenso.
El 19 de octubre de
1989, estando el Encuentro Internacional de Poetas
de Villa Dolores, alguien comentó el fallecimiento del poeta.
Un minuto de silencio para
despedir a quien quedara para siempre,
como todos los poetas que le cantan a la
tierra y su gente.
Susana Lobo Mayorga
Río
Ceballos, 2020
Jorge
Vocos Lescano, el hombre de los puentes -Una posible mirada del Espíritu del Poeta en base a lecturas de
Canciones de Río Ceballos (1980) -
SENTADITO
junto al puente / por la mañana / soy saludo y soy sonrisa / nadie me gana /
que se dan de gente en gente / por la mañana / como un aroma en la brisa /
nadie me gana.
Los versos corresponden al poema El
Saludador del libro citado. Allí,
nuestro Poeta cordobés, nos regala estampas de la localidad serrana que tanto
gustaba visitar. Allí, se lo recuerda en El Puente Amarillo, como es conocido
popularmente, en la entrada al centro de la ciudad, la mentada construcción.
Dicho puente lleva su nombre, también lo hacen salas, bibliotecas, plazas y
escuelas de nuestra provincia. Reconocimiento a su labor literaria y cultural
por un Poder que no vive, necesariamente, de manera Poética.
Jorge Vocos Lescano nació en Cba el 13 de
noviembre de 1924 y fallece un 19 de octubre de 1989.
Dos localidades del interior cordobés lo
cautivaron: Río Segundo sobre el río Xanaes y Río Ceballos. A esta le dedica el
poemario arriba mencionado y donde encontramos versos que hablan de su
sencillez pueblerina al desear no ver a su querida aldea serrana convertida en
ciudad:
Si
ya por la cantidad
de
gente así se planea,
si
hay tantos ya con la idea
de
que debe ser ciudad,
que
sea,
pero
que yo no lo vea.
Al momento de partir al silencio en el año
89` su aldea llegaba a la cantidad aproximada de 12 mil habitantes según datos
del INDEC. En el censo del 2010 los datos hablan de 20.242 personas. Este año
2020, el departamento Colón puede llegar
a ser el segundo de la provincia superando al de Río Cuarto. Las esperanzas de
Vocos Lescano partieron con él. Menos mal que tu deseo se hizo presente en ese
mismo instante de eternidad Jorge, y no lo viste.
Pero volvamos al espíritu del visitante y
el espíritu que él mismo observa en el lugareño serrano: justo aquí, donde se emplea / todo el tiempo en la tarea / de tener
tranquilidad, … lejos de toda ansiedad. Es lo que el Poeta citadino
necesita. Es lo que la humanidad precisa. Lo sabe, lo promueve: el encuentro
con la inmensidad. Añora echar luz y poder
salvar la aldea / donde hasta el
cielo se arquea /doblado de claridad. V. Lescano viene a decirnos que no
nos apuremos. Que no perdamos este latir pausado. Donde a cada minuto, a cada
segundo nos tuteamos con la eternidad.
Se revaloriza también nuestros oficios, el del vendedor de pan casero.
El del hacedor de ese pan: yo quiero
tener la aldea / con gusto a pan que se hornea/
y se parte en amistad. Aquí, donde se comulga, donde se sostiene la
dichosa asamblea… mitad amor y mitad sueño.
La lectura es personal de quien escribe
estas líneas. Es una mirada propia, pero no caprichosa. Está sugerida por
nuestro poeta, (porque me animo a asegurar que Jorge Vocos Lescano es uno de
los nuestros). Sugerencia que en los pristinos versos de dedicatoria abren el
poemario. Allí, en la cuarta estrofa nos canta:
Con
tu sierra y tus aires, con tu cielo y tu río,
Con
ese olor a pan, y tu pausada gente,
Pensar
en ti es tocar lo más cierto y lo más mío,
Y
es un jardín abierto desbordando la frente.
“Lo más cierto y lo más
mío”. Ese saber “verdadero”. Esa Verdad Universal que se sabe, que desborda la frente (o el
pecho). Esa razón que es un jardín abierto.
No nace de la soberbia. Nace de un estado de revelación poética,
religiosa, espiritual, teofánico: de encuentro con la divinidad. Ese estado
natural de los seres humanos y que el actual trajín mercantil, nos lo hace
extraviar.
Quemando
en lo más hondo del corazón te llevo
Como
un sol o una música que el aliento me corta
De
dicha y de más dicha de la que no me atrevo
Casi
ni a hablar, de tanto y tanto que me importa.
Porque nuestro Salvador, baja su voz (como
lo hacen los humildes) quizás en una
actitud de preservación. Tanto y tanto importa, que casi ni a hablar se atreve.
Y así marcha, silbando bajo, cantando, sonriendo y saludando porque: cantar, cantar es igual que la vida…
Bibliografía
-Jorge Vocos Lescano,
Canciones de Río Ceballos, bs As 1980.
-https://ideasclarasradio.blogspot.com/2011/06/jorge-vocos-lescano-biografia-por-jorge.html
-
http://www.sierraschicasplus.com.ar/index.php/la-hojita-de-cralito/174-puente-de-ingreso-a-rio-ceballospor-que-jorge-vocos-lescano
- https://es.wikipedia.org/wiki/R%C3%ADo_Ceballos
Continencias
y extravíos en Sonetos Anteriores de
Jorge Vocos Lescano
Sonetos Anteriores (1) es el primer libro
publicado por nuestro Hombre de los Puentes (2)
según se lee en su tercer libro El Alma hasta la Superficie (3) de
editorial Adonis de España. Digo esto porque ahí figura en su solapa que la
fecha de nacimiento de nuestro Poeta es el 17 de noviembre de 1924 cuando en
otros sitios bibliográficos de internet coincide como fecha el 13. Pero
detalles de impresión existieron (y existen) siempre. Lo que nos interesa en
esta nota es rescatar otra vez al Gran Poeta del naufragio al que lo llevó
estos inofensivos arroyitos serranos y la certidumbre que en su primer poemario
viene a dar a conocer versos que demuestran que -como decimos en Cba- el Don
“ya estaba de vuelta” (4).
Pasa que para los cordobeses, eso de extraviarse
por los senderos es cotidiano; embellesado y embelesado por verbenas, marcelas,
cinias, colirios a la banquina de los caminos uno se ensimisma en el mismo
paisaje. Por ejemplo, al momento de escribir estas notas el monte sigue oliendo
a garabato y esas uñas de gatos no lastiman, acarician la atmósfera.
Así, el entrar en los territorios del
libro en cuestión la tapa ya nos activa el cordobés y comienza el ascenso: el
portador de la ilusión tiene en su tapa una ilustración de Ballester Peña (5)
que nos da claros indicios del estado almítico del autor del material. No
sabemos si la estampa es elección de don Vocos Lescano o de algún empleado o
criterio de la editorial, pero de lo que sí estamos seguros es la correcta
percepción del espíritu de -al menos- algunos versos, los que aquí nos servirán
para argumentar nuestro título en estas líneas. El gráfico en cuestión nos deja
ver a un sujeto en estado volátil, suspendido por los aires, llevando una
campana en su mano derecha, mientras que abajo se observa una edificación, un
árbol y una porción de sierra. A las claras el joven (ese aspecto tiene) es un
cordobés en su “ciudad de las campanas”. Recordemos que Ballester Peña Juan
Antonio fue un pintor, ilustrador, grabador y escenógrafo,
nació en San Nicolás de los Arroyos, Provincia de Buenos Aires el 19 de
diciembre de 1895. Como grabador e ilustrador intervino, en una primera época
de compromiso político, en publicaciones como La Protesta (6), Campana de Palo
(7), Nuestro Tiempo (8) y posteriormente en los libros de Álvaro Yunque (9),
Ulises Petit de Murat (10) y Leopoldo Marechal (11); amigo de Jacobo Fijman
(12) por ejemplo. El arte sacro (13) tuvo en Ballester Peña un fino e inspirado
cultor. Entre sus obras más notables pueden mencionarse las pinturas sobre
piedra en el Monasterio Benedictino de Cristo Rey, de El Siambón, provincia
jardín de la república, hablo del Tucumán; los murales en Nuestra Señora de la
Paz en Pinamar, Provincia de Buenos Aires y las pinturas en la Basílica de
Santo Domingo y en la Iglesia de San Isidro Labrador, ambas de la ciudad de
Buenos Aires.
Bueno, el “irse por las ramas” es una
evidencia del naufragio cordobés -absurdo en una superficial mirada para una
provincia mediterránea-. Sucede que estos arroyitos por donde serpenteamos las
sierras van a formar nuestros Mayu -ríos- (14) Ctalamochita (15) y
Chocancharava (16) que juntos darán luz al Carcaraña en nuestro suelo y que
saldrá al Paraná y luego al Río de la Plata, Mar Argentino y expandirá en el
Océano Atlántico hasta volver por el Pacífico a nuestros Andes y comenzar el
ciclo nuevamente. Nuestra provincia no es mediterránea tal cual se cree. Pero
continuemos con la ilustración del libro.
Decíamos que el joven de la cubierta lleva
una campana y hablábamos de nuestra Córdoba de las Campanas. El adjetivo se
debe a que el poeta Arturo Capdevila así la llamó en una poesía. En la misma se
mencionan de las que en el centro de la ciudad se apreciaban, antes de la
contaminación sonora, dichos cimbronazos; allí están las que corresponden a
unas pocas manzanas a la redonda; nueve gigantes edificios católicos: Santa Catalina, calle Rivera Indarte
(Nombre de otro Poeta) frente a la Plaza del Fundador; Santa Teresa, por Ribera Indarte entre 27 de abril y Caseros; Santo Domingo, en Vélez Sarsfield y
Deán Funes; San Francisco, calle Entre Ríos esquina Bs As; La
Merced, esquina Rivadavia y 25 de mayo; Compañía de Jesús, en caseros y Obispo Trejo; La
Catedral, frente a plaza San Martín en calle Independencia; del
Huerto, en calle Belgrano entre Caseros y Duarte Quiroz y la del
Niño Dios, en Bv. San Juan y Belgrano antes de la ampliación del
boulevard (17). Faltó la Del Pilar
en Olmos y Maipú y teníamos diez!
Sobre Continencias y
Extravíos
Ahora sí volvamos a Vocos Lescano, a
Sonetos Anteriores al menos. Dijimos ya que es su primer libro publicado; y en
su primer soneto observamos la juventud del autor: “En este ciudad donde inauguro / la sangre fervorosa y el desvelo”. Es
desde esta ciudad donde da sus originarias pisadas con la fuerza que le otorga
sus primeros años de mocedad. Lo realiza con conciencia de la posibilidad de
cometer errores (la prisa suele ser uno; la pereza otro): “Bien puede el corazón no estar maduro”. Verso seguido ese
condimento tan cordobés como gauchesco: “Bien
puede el paso terminar en duelo”. El ego y el facón tiñendo de rojo la
noche; en otro momento transitaremos esa huella. “Cumpliré mis claridades” dice casi al final con la certeza propia
de ese momento “En tanto espero como
espera el grano./ En tanto soy un simple ciudadano / que lleva una ciudad por
las ciudades.” ; anuncia al culminar este primer poema de presentación
donde muestra tímidamente también la humildad de sentirse como un grano que
espera florecer. Es este fundacional soneto el que nos presenta al autor al
tiempo que nos marca un aparente camino a recorrer y no es más que una trampa
del adolescente que nos pierde con él en los aires que transita. Veamos y vamos
al amparo de sus alas…
Luego de ese primordial soneto acompañan
los que bajo el título del libro se presentan y con una cita de Roberto Paine
que nos habla de su sentir pampeano (recordemos que J.V.L. es oriundo del
pueblo de llanura (Pampa en lengua Quechua) y allí las palabras de Paine toman
real dimensión:
“me
voy, me voy, ya estoy en el estribo, / abre mis alas mi cabalgadura”.
A este conjunto pertenece Soneto del
Recuerdo y en él leemos del trajín que
surcó ya la inocencia infantil de nuestro novel poeta. Llegamos con estos
versos al dolor lírico del desgarro y la desilusión, a la pena que ya fue falta
de abrazos y soledad:
Y
yo que siempre llego con retraso
llego
tan sólo para hallar la infancia
sembrada
ya de muertos bailarines.
Le sigue Las Palabras donde la destitución
del inicial cielo (Quizás el uterino? Quizás el del juego?) es -fue- inminente:
Si
hubiesen sido todopoderosas
y
a mi pasión hubiesen atendido
las
palabras me habrían restituído
ese
cielo que nombran fervorosas.
La pérdida no es
únicamente de ese cielo sino también del valor de la palabra, esa que no es
ahora todopoderosa, y donde no es él el que cayó de su cielo, sino que es él
mismo quien lo despide como respuesta a esas palabras defectuosas y sin fuerza
ni poder. El conocimiento de esa verdad del mundo, que es el dolor, le ha
proporcionado la ciencia de la soledad y la búsqueda, que curiosamente, la
realizará por medio de la palabra, el logos.
Luego de la segunda mitad del Sonetario se
vislumbran los Tres sonetos a Córdoba dedicados a Ángel Mardoqueo Torres Seños, paisano, amigo.
-Caminar junto a los humildes es brújula y destino-. En el tercer soneto
justamente añora con fe que su suerte ha de cambiar y ha de volver, como antes,
al abrigo de su suelo. Nuestro joven soñador nos habla desde el exilio dentro
de la misma Patria. En búsqueda de posibilidades (sabemos) partía a la gran
ciudad, pero su descanso y sosiego está en sus raíces:
Pero
es igual, igual, pues el desvelo
que
es desvelo de sierra y campanario
está
en el corazón, no tiene horario.
Claramente
identificamos aquí al corazón junto a la ausencia de tiempo, o sea, a la
eternidad. Esa que en su desvelo, (sueño-anhelo) en este caso va unida a la
sierra y al campanario, símbolos en él de su paisito; ese que añora desde lejos
y al que ansía retornar. Por ello culmina de este modo que además de lírico nos
apetece filosófico en su último verso:
Y
en este andar tan lejos de tu cielo
sólo
el volver, se me hace necesario,
volver
es la medida del consuelo.
Creemos desde esta Ñaupa Cba, Córdoba que
necesita mirar al pasado y colocarlo delante nuestro (Ñaupa=pasado en Nuestra
Lengua Quechua Originaria), que Jorge Vocos Lescano es un decidor simple
alejado de formas ajenas a su sentir que desde lejos tanto le cantó (que era su
forma de escribir) a este ensamble de relieves y culturas que forma el
verdadero Corazón de mi Pais.
Notas:
(1)
Sonetos Anteriores, Jorge Vocos Lescano, Ediciones Nuestro Tiempo, Bs
As, 1949.
(2)
El Hombre de los Puentes, Nota de Martín Avalos publicada en Diario
Sierras el 17 de enero de 2020 y disponible en aynilibros.blogspot.com
(3)
El Alma hasta la Superficie
Editorial Adonis, España, 1954.
(4)
“Ya está de vuelta” expresión que sirve para demostrar que alguien ya
sabe suficiente o bastante sobre algún tema. Nota del Autor de este artículo.
(5)
Ballester Peña Juan Antonio: nació en 1895 en Nicolás de los Arroyos (Bs
As) murió en 1978 en Buenos Aires.
(6)
La Protesta Humana (así se llamó en un principio) apareció el 13 de
junio de 1897. Existe una amplia bibliografía en la web.
(7)
Campana de Palo revista de tribuna popular -si se me permite la
referencia- aparecida el 17 de junio de 1925.
(8) Editorial Nuestro Tiempo: al que pertenece
el material que estamos abordando.
(9)
Álvaro Yunque: poeta de sentir popular, al que nos referiremos en algún
merecido momento. Su nombre era Arístides Gandolfi Herrero. Nacido en La Plata el 20 de junio de 1889 y fallecido
en Tandil el 8 de enero de 1982.
(10)
Ulises Petit de Murat: Poeta nacido el
28 de enero de 1907 en Bs As y fallecido
el 19 de agosto de 1983.
Periodista, dramaturgo, es quien produjo el mayor número de guiones para
películas del cine argentino entre las que podemos citar Martín Fierro de 1968
con Alfredo Alcón.
(11) Leopoldo Marechal: Poeta nacido el 11 de
junio de 1900 en la Ciudad de Bs as y fallecido el 26 de junio de 1970.
Dramaturgo, novelista y ensayista.
(12) Jacobo Fijman: Poeta nacido el 25 de enero
de 1898 en Orhei, Besarabia, actual Moldavia y fallecido el 1 de diciembre de 1970 en Buenos Aires.
Mucho, mucho nos referiremos a él de ser posible.
(13) Arte Sacro: Arte religioso.
(14) Mayu: Río en Quichua según el diccionario
del profesor Alfredo Bravo.
(15) Ctalamochita: Nombre aborigen del también
conocido Río Tercero de Córdoba.
(16)
Chocancharava: Nombre aborigen del también conocido Río Cuarto de
Córdoba.
(17) CORDOBA DE LAS CAMPANAS
Eran unas dulces,
claras notas finas,
Eran las campanas
de las Catalinas.
Era un canto alado
como de promesa.
Eran las campanas
de Santa Teresa.
Era una voz docta
diciendo un distingo.
Eran las campanas
de Santo Domingo.
Era una voz mansa
llamando al aprisco.
Llamaban a misa
las de San Francisco.
Eran unas voces
de amor hecho sed.
A misa llamaban
las de la Merced.
Era una voz llena
diciendo María.
Eran las campanas
de la Compañía.
Eran otras notas
de bronce y cristal
con altos acentos
ahuyentando el mal.
A gloria diciendo
con claro metal.
¡Eran las campanas
de la catedral!
Y eran como risas
cuando ríen dos,
repiques del Huerto
y del Niño Dios.
Arturo Capdevila
El Olvido en Jorge Vocos Lescano
Que es olvido que se junta, es su libro publicado décimo tercero y data del año 1977. La edición original es de tapas color celeste quizás pero hoy luce un entre verde, azulado… turquesa. Los varones por lo general no somos buenos para definir colores y tonos, pero la asociación del pequeño material añejo, la palabra Olvido en su título, el nombre de pila del poeta y el año de publicación te sugieren rápidamente los años de plomo de la Argentina. ¿Cuál es el Olvido que se junta y qué hacer con él? Un Poeta suele tener respuestas sabias, escuchémoslo a nuestro hombrecito del puente.
Un libro de poemas puede ser un medio y un fin en sí mismo. Pareciera que uno puede transitarlo por donde necesite y detenerse a la contemplación sagrada en el punto que lo sienta. Un poemario es un nunca acabar al tiempo que es el sitio donde permanecer; ese rinconcito de eternidad. En ese viaje el equipaje y lo que se vaya a observar y sentir es decisión íntima. Por ello, creer que J. V. L. amontonó en este volumen todo lo que desea olvidar, a mi entender, es una observación válida, pero aquí el material comienza dedicado: a Jorge Patricio Vocos; Nuestro Poeta comienza a “Olvidar” recordando.
Un allegado me comenta que Jorge Patricio fue el único hijo varón del Poeta. Partiendo de esta información en nombre de ese fruto es que se pretendería obrar el Olvido. Estamos frente a la encrucijada y así se transita en la angustia cada día; al anochecer surge muchas veces la culpabilidad:
CADA DÍA QUE SE TERMINA…
CADA día que se termina, cada
hora que pasa, cada nuevo instante
que se va, de mí mismo estoy delante
desmenuzándome con la mirada.
Quiero ver, descubrir qué otra mirada
cara del alma o cara del semblante,
con el día, la hora o el instante,
pudo ceder, caer, volverse nada.
Porque por todas partes sé que ruedan
partes que el tiempo de mi ser tomando
me va sin fin, no tengo ya más vida
si no es mirar las partes que me quedan,
contarlas y de allí seguir restando
las que restadas vienen en seguida.
En el soneto que abre el libro (libro íntegro de este género de poesía), Vocos nos entrega esa imagen de disgregación (Desmenuzándome) y culpabilidad. Es él mismo el que delante busca la otra cara del alma antes que caiga, se vuelva nada. De qué se siente insatisfecho? Qué se reprocha? Por otro lado cada nuevo instante / que se va, de mí mismo estoy delante; o sea que es algo que lo detiene y no lo deja avanzar? Todo rueda y se vuelve nada. No tengo ya más vida / si no es mirar las partes que me quedan. Fue un suicidio el amputarse esa fuerza que reclama, o la mutilación vino de un agente externo? Eso es lo que duele y se pretende abandonar a la nada? Jorge Vocos Lescano hasta ese momento en su obra poética conocida por mí fue un celebratorio de la vida, claro que no podemos abandonarlo nosotros en su dolor. Continuemos pues leyéndolo, por justicia.
COMO SE ESTÁ EL VIAJERO
COMO se está el viajero ante la casa
que en la niñez dejó; como ese ausente
que ha vuelto, mira y la vejez repasa
de la cerrada puerta y todo el frente;
como ese hombre se queda, cuando pasa
tierna la mano en la pared y siente
que desde adentro el frío la traspasa
y ya para ella sol no hay que caliente;
así de triste estoy ante la casa
que fui, que soy: la soledad sin tasa
del fin compruebo, toco largamente;
toco y no entiendo cómo en tan escasa
vida, la muerte puede de repente
ser tanta en todo y estar tan presente.
Ante el Olvido convocado por nuestro hombre la presencia de ese varón delante del viejo hogar rascándole el Alma en sus paredes y catando tanta muerte junta. Muy triste se está en esa casa que fue, que es, por la vida acumulada en ella, en él, en el recuerdo, en el olvido ya. Vocos Lescano da cuenta de la insensibilidad a la tasa comercial al tiempo de la ignorancia mercantil por el espíritu que contienen lo material: ese Prana del que hablan los yoguis.
Al momento de la publicación del presente libro que abordamos nuestro Poeta contaba con la edad de cincuenta y tres años; en uno versos nos refiere que:
LOS cincuenta años –dicen- son un nudo
de muchos nudos y hondos desconciertos;
un mar de duda en que nada cierto
queda, sino es la idea del desierto.
Sin embargo lo suyo no se trata de una franja etaria, su situación no corresponde a un tiempo cronológico; su decadencia tiene que ver con una energía atolondrada que lo empuja en descenso desde su más tierna infancia:
Mi asunto no es de edad ni de altibajos.
Yo hablo de un río enloquecido y de una
cuesta abajo a los golpes y a los tajos.
Hablo de un empujón desde la cuna.
Y nada más hasta no haber ninguna
señal del ser, razón de sus trabajos.
¿El causante de tal picada deprimida es un trajín laboral? ¿Quién o qué es la causa del borramiento del Ser sin dejar tan sólo una señal? ¿Ese anonimato en el que se transita es fruto de una época personal o colectiva? ¿La falta de Luz en estos versos provenientes de un Poeta que anunciaba otrora la vida estará presente a lo largo de todo el volumen y con ello nos llevará a una penumbra lírica? Si esto es así ¿Cuáles son las intenciones del Profeta de Palabras, Cantos y Silencios? En los Misterios Dolorosos podemos contemplar a Jesús Orando en el Monte de los Olivos fruto de su desconcierto en el camino de Salvación; así también en la obra lumínica de nuestro Hombrecito del Puente podemos observarlo en estas páginas donde trató de juntar todo el Olvido que se pueda porque como Pueblo necesitábamos hacer algo con él. Jorge Vocos Lescano falleció en 1989, siglo XX, pero evidentemente es el Poeta del XXI.
Anexo
Poesías de
Jorge
Vocos Lescano
QUERIDO
pueblo hermoso: yo no sé de qué manera,
de
qué modo alcanzar la palabra podría,
la
soñada palabra que decirte pudiera
lo
que por ti yo siento, lo que yo te diría.
Quemando
en lo más hondo del corazón te llevo
como
un sol o una música que el aliento me corta
de
dicha y de más dicha de la que no me atrevo
casi
ni a hablar, de tanto y tanto que me importa.
Te
llevo a donde vaya, te llevo a donde sea
sin
lugar para más en la tensa memoria.
No
hay hora en que conmigo no estés y que no vea
siempre
enredado en ti lo mejor de mi historia.
Con
tu sierra y tus aires, con tu cielo y tu río,
con
ese olor a pan, y tu pausada gente,
pensar
en ti es tocar lo más cierto y más mío,
y
es un jardín abierto desbordando la frente.
Pero
cantar, cantar es igual que la vida
que
si por fuente tiene la plenitud más alta
mientras
se da y espera volver a la partida
le
falta vida en todo, para todo le falta.
Y
yo de ti estoy lejos, perdidamente lejos,
y
entre miles de cosas arrastrado a tirones.
Y
el ser que soy no es más que un nudo de manejos.
Y
de mi voz no salen más que lamentaciones.
Mal
podría, ya ves, rendirte el homenaje
que
tu hermosura pide, que de verdad mereces.
Toma
entonces mi canto como otro simple viaje
que
hago por ir a ti, como otras tantas veces.
LA
AVENIDA
DE
un puente hasta el otro puente
sube
y baja la avenida.
De
pronto está toda en frente.
De
pronto queda escondida.
La
avenida baja o sube
según
qué rumbo se siga.
Puede
ser nivel de nube.
Puede
ser nivel de hormiga.
La
avenida sube o baja
y
en su ondular algo hay de esa
luz
que tiembla en la baraja
cuando
circula en la mesa.
Su
juego de desniveles
puesto
a jugar, si más bellas
las
flores hace, más crueles
las
ausencia vuelve de ellas.
Sus
planos con variaciones
pintan
no sé qué balanza
para
pesar corazones
de
esperanza en esperanza.
Sus
diferencias de altura
son
como un hablar callado.
Que
se vea lo que dura.
Lo
que no, sea borrado.
De
un puente hasta el otro puente
sube
y baja la avenida.
Y
no hay nada de repente
más
parecido a la vida.
DIJO
EL HOMBRE…
DIJO
el hombre, comentaba:
-Yo soy de Río Ceballos-.
Y
en su voz la luz temblaba
soñando
arroyos y tallos.
Dijo
el hombre, repetía:
-Yo
soy de Río Ceballos-.
Y
la luz ya no podía
más
de tardes con caballos.
QUE
YO NO LO VEA
Si
tiene que ser, que sea,
pero
que yo no lo vea.
Si
ya por la cantidad
de
gente así se planea,
si
hay tantos ya con la idea
de
que debe ser ciudad,
que
sea,
pero
que yo no lo vea.
Para
no ver la ansiedad
que
a toda ciudad rodea
justo
aquí, donde se emplea
todo
el tiempo en la tarea
de
tener tranquilidad,
que
no lo vea.
Para
no ver la pelea
tan
llena de mezquindad
que
por cualquier vanidad
el
viento de la ciudad
constantemente
acarrea,
que
no lo vea.
Con
el alma en otra edad,
si
más pobre nunca fea,
yo
quiero salvar la aldea
donde
hasta el cielo se arquea
doblado
de claridad.
Sea
o no una antigüedad
de
quien lo dice o desea,
yo
quiero tener la aldea
con
gusto a pan que se hornea
y
se parte en amistad.
Mitad
amor y mitad
sueño
en dichosa asamblea,
quiero
estar siempre en la aldea
viendo
cómo se tutea
con
ella la eternidad.
Por
eso, de ser verdad,
si
el límite ya sortea
y
tiene que ser ciudad,
pues
que sea,
pero que yo no lo vea.
Del libro Canciones de Río Ceballos año 1980.
GUIA
PARA
salvar tu canción
elige,
de entre las voces
las
simples, las que conoces
casi
por obligación.
SENDERO
SENDERO
de
la torre de cristal.
-Otro
quiero
que
sea más verdadero,
no
siempre tan personal.
Sendero
del
enjambre sin final.
-Otro
quiero
que
tenga más asidero,
que
no sea tan plural.
¿Y
cuál, cuál?
-Por
ansioso y sincero,
por
justo, por natural,
el
sendero
por
donde canta el jilguero
y
le contesta el zorzal.
Del
libro Con la figura el temblor año 1973
SONETO
DEL RECUERDO
Surges
de pronto por los corredores
cortejada
de apuesto bailarines
y
ya surcan el aire tus violines
convocando
encendidos ruiseñores.
Un
resplandor de días anteriores
llega
contigo, gana los confines.
Y tú vienen y buscas los jardines
sintiéndote
buscada de las flores.
Pero
pasa al fin, pero tu paso
te
devuelve de nuevo a la distancia
donde
se pierden, tristes, tus violines.
Y
yo que llego siempre con retraso
llego
tan sólo para hallar la infancia
sembrada
ya de muertos bailarines.
Del libro Sonetos Anteriores año 1949
3
TRISTE o dichoso,
dichoso o triste,
como sea, lo que existe
siempre por ser es
hermoso.
8
ERES, eres.
-No me explico qué más
quieres.*
J.V.L
Algunas
anotaciones:
Sobre
Publicaciones ayni: ayni es un término Quechua que aprendí
en un curso y que significa “Reciprocidad” La reciprocidad sería el principio
básico para el equilibrio en la vida; si contamino la tierra rompo el
equilibrio y nos
espera la escasez, enfermedad y dolor. Si en cambio cuido a la
naturaleza mantendré un ambiente sano. Lo mismo sucede con las relaciones
humanas. Me sentí tan identificado con este concepto que lo adopté para definir
lo que interpreto es mi filosofía de vida.
Publicaciones ayni es
el método más práctico que hallé para continuar con mis necesidades
comunicativas.
Sobre
El hombrecito del puente: el presente contiene
dos notas que inspiraron sus lecturas, una selección de algunas de sus poesías
y el valor agregado de las palabras de la Poeta Susana Lobo Mayorga sobre la
figura del Poeta humildemente homenajeado.
Ojalá que este primer intento sea ampliado con notas posteriores y con lecturas
y relecturas del legado de Jorge Vocos Lescano.
Sobre
Susana Lobo Mayorga: Poeta de larga trayectoria, basta
producción y gran paciencia y predisposición a mi solicitud. Vive en Río
Ceballos. ¡Gracias Susana por tanto!
Las citas al final del
libro de J.V.L. pertenecen a su libro Y DIOS DIRÁ DESPUÉS del año 1974.
1- Y Punto… (relatos, 2006)
2- Panacea (Prosa y verso, 2007)
3- Fanzines ayni (del Vol.1 al Vol.42- años 2008/2010)
4- Mi Principito (Nouvelle, 2009)
5- El Instante que Llega -Poesía
2013- (Poesía, 2014)
6- La Mora -Cuaderno del sufrimiento- (Poesía, 2015)
7-Coplas a La Granja. (2016)
8-Lula- Fuga y Misterio- (Relato Infantil, 2018)
9-Chupay por el Tiú Mayú (relatos, 2020)
10-Llamándome al Silencio -de tus manos- Poesía 2014. (2020)
Participaciones:
-Brote…
Fragmento desde la Sangre (Antología Poética a 34 años de la
última dictadura cívico-militar argentina. Ed. Aullido 2010, Cba)
-Poesía por Mariano Ferreyra (Antología Poética. Ed. Babel 2013,
Cba)
-Buscador II (Antología poética- ilustrada corredor Sierras Chicas.
Ed. Llanto de Mudo, 2014)
-LibrosSonEros (edición librosonera para la XV Feria de ediciones
independientes de Córdoba. Antología 2014)
-Pretendo
Poesía (Antología de oyentes del programa radial Qué pretende Ud de mí, 2016)
-Publicaciones
en DiarioSierras, Revista Cultural Siete Artes, Diario Momarandu, El Corredor
Mediterráneo, Diario Noticias E-53.
Próxima
aparición:
-El
Chifla´o -en 50 sonetitos-
-Las Rondandelas del Profesor (Relato cuasi biográfico 2011)
-Colón y Gral. Paz –La sangre de
los caídos es rebelión- (Poemario 2010)
-El
río que corre por mis venas lleva peces muertos (Poemario
2007)
FIN
De
El Hombrecito del Puente
-Homenaje
al Poeta cordobés Jorge Vocos Lescano-
Noviembre
2020
Barrio
Martín Fierro, Villa Ani Mí, La Granja, Córdoba, Argentina

FELICITACIONES MARTÍN. IMPECABLE TRABAJO. MI ADMIRACIÓN POR LA LABOR CULTURAL QUE REALIZAS. SALUDOS CORDIALES.
ResponderBorrarMuchas gracias Gladys por el comentario y la lectura!
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